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La Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo (ANEC) hizo un llamado urgente al Poder Ejecutivo y al Congreso de la Unión para establecer un pacto nacional en materia de seguridad alimentaria y hacer frente a la crisis que se agudizará en el mundo durante los próximos meses, al tiempo que previó un aumento en el precio de la tortilla.
Víctor Suárez Carrera, presidente de esta asociación, dijo que se requiere la aprobación de la Ley de Planeación para la Seguridad Alimentaria que está congelada en el Senado, establecer mecanismos de administración de importaciones y exportaciones de granos básicos, la creación de una reserva alimentaria estratégica y un programa de agricultura sustentable de largo plazo a través del cual se impulse la producción de pequeños y medianos campesinos y se frene el uso de granos para la producción de biocombustibles como el etanol.
Explicó que el precio del maíz —del que se importan 10 millones de toneladas al año— tiende a encarecerse y “es previsible que para finales de mayo o principios de junio el precio de la tortilla pase de 8.50 pesos por kilo a 9.50 o 10 pesos para el Valle de México y hasta en 11 pesos para el resto del país”.
El alza, abundó, responde a los precios internacionales del maíz y al aumento en la electricidad, el gas, los fletes y los fertilizantes.
Suárez Carrera dijo que en países como Brasil, China, India, Tailandia y Vietnam se han elaborado planes para salvaguardar la oferta interna de alimentos y en Estados Unidos las ventas de arroz al público se realizan de manera limitada en tiendas de autoservicio.
Pese a ello, “en México, el gobierno de Felipe Calderón está asumiendo una actitud autista, de avestruz con el cuello sumido en la tierra y el Congreso de la Unión es cómplice pues no dice ni hace nada”, manifestó.