silvia.otero@eluniversal.com.mxPolicías ministeriales de Oaxaca están implicados en la privación ilegal de la libertad de Gabriel Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, integrantes del Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario, desaparecidos el 25 de mayo de 2007.
Un testigo protegido los señala como autores materiales del secuestro y, además, las autoridades tienen indicios de que al menos facilitaron la detención ilegal.
Así lo indica la orden de arraigo 12/2008 que se emitió en el Juzgado Sexto de Distrito en Materia de Procesos Penales, que establece la medida cautelar por 90 días en contra de Pedro Hernández Hernández, comandante de la Policía Ministerial de Oaxaca, y del agente de la misma corporación Ángel Reyes Cruz, alias El Chicharrón, para ser investigados por delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad, en su modalidad de secuestro.
Estos policías son presuntos responsables de la desaparición de Cruz Sánchez y Reyes Amaya, quienes después de ser “detenidos” nunca fueron presentados ante la autoridad ministerial.
Están relacionados con la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/208/2007, que se inició en agosto del año pasado, luego de que Nadín Reyes Maldonado, hija de Reyes Amaya, presentó una denuncia por la desaparición de su padre y de Cruz Sánchez.
Al respecto, Nadín Reyes y Margarita Cruz —hermana de Gabriel Cruz— aseguraron que fueron convocadas por la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la PGR para presentarse en la ciudad de México, aunque expresaron desconfianza, toda vez que no se trató de un citatorio oficial, sino de una comunicación telefónica.
En conferencia de prensa en la ciudad de Oaxaca, manifestaron que acordaron acudir acompañadas por Isaac Torres Carmona, asesor jurídico de la Liga Mexicana para la Defensa de los Derechos Humanos, aunque no precisaron cuándo comparecerán.
Las pesquisas de este caso se consolidaron gracias a la existencia de un testigo protegido —un ex funcionario de la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca—, quien aseguró ante el MP de la Federación que los policías arraigados participaron en la detención de los eperristas.
Según el testigo, escuchó al comandante Hernández Hernández decir que los eperristas “por fin habían sido detenidos” y se jactó de haber participado en la operación. Sin embargo, al rendir declaración, ambos policías negaron su participación directa en los hechos.
No obstante, las autoridades consultadas indicaron que en caso de que estos policías no fueran los autores materiales, al menos habrían ordenado a gente bajo su mando la ejecución del plan. Refieren que existen indicios sólidos de que entregaron información para capturar a los eperristas y concertaron su detención. (Con información de Quadratín)