doris.gomora@eluniversal.com.mxTras la crisis entre Colombia, Ecuador y Venezuela, el narcotráfico modificó sus rutas de distribución: evita Venezuela por tierra, cambió de lanchas rápidas a submarinos de nueva generación, algunos operados a control remoto, con capacidad para 12 toneladas que se mueven a 12 nudos para transportar la droga desde Colombia hasta México y después hacia Estados Unidos (EU), indica información del gobierno estadounidense y de Colombia.
La Guardia Costera de Estados Unidos dio a conocer a EL UNIVERSAL que ha detenido más de 10 submarinos en el último año, superando los encontrados en los últimos 10 años, pero dos semisumergibles interceptados en febrero y marzo de 2008 alertaron sobre el uso de nuevas tecnologías por los narcotraficantes que les permiten evadir radares y tener mayor capacidad para transportar cocaína pura hacia el mercado de Estados Unidos.
En 2007 dos semisumergibles detenidos “contabilizaron 7.1 toneladas métricas de cocaína. Ambos se cree provenían de Colombia y la tripulación de ambos eran colombianos”, informó la Guardia Costera a este medio. En tanto, los semisumergibles detenidos en 2008 llegaron a las 12 toneladas cada uno.
Para este año, la Guardia Costera proyecta que serán 85 los submarinos que en promedio detendrán y para 2009 la cifra podría llegar a 120.
Cada narcosubmarino de acero tiene un costo de 1 millón de dólares en promedio y son de fabricación rusa, igual que sus antecesores de fibra de vidrio, además todos se ensamblan en Colombia por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la guerrilla, y el mayor cártel del narcotráfico colombiano, informó la Armada de ese país la cual ha detenido 13 semisumergibles en el último año.
“La reacción a la vigilancia que tenemos y al aumento de interdicciones (de los cargamentos de droga por aire y tierra) han sido estos semisumergibles”, indicó el Comando Key West, Florida, base de la Interagencia Conjunta de Fuerzas del Sur, una multinacional que intercepta transportes marinos con droga en océanos.
Hasta ahora, los submarinos interceptados destacan de sus antecesores por no tener bandera de ningún país, lo que es una obligación internacional, no tienen ningún otro tipo de distintivo ni registro, no dejan estela como las lanchas rápidas, son más veloces, cuentan con casi el doble de la capacidad para transportar droga y en caso de ser interceptados la tripulación hunde el equipo para dificultar a la autoridad contar con la evidencia del transporte y el cargamento en caso de ser arrestados, algunos incluso son a control remoto, indica información de la Agencia Antidrogas de EU (DEA, por sus siglas en inglés).
La zona más utilizada en México, como ruta para estos submarinos colombianos, es la península de Yucatán, en su camino hacia Estados Unidos, y cuentan con la protección de los cárteles en especial La Federación, identificada con Joaquín El Chapo Guzmán, destaca la Agencia Antidrogas de Estados Unidos.
La Federación predomina en las entidades que conforman el corredor de la península de Yucatán donde cruza 24% del total de la droga colombiana que llega a México en ruta a Estados Unidos, precisa el reporte la Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas 2008.
Los submarinos que provienen de Colombia, cruzan zona marítima de Centroamérica y se enfilan a la península de Yucatán donde se reabastacen a miles de kilómetros de la costa, pero aún en aguas mexicanas, mientras que utilizando lanchas rápidas los cárteles de la droga revisan el cargamento y después distraen a la Armada para dar oportunidad a los submarinos a seguir hacia Estados Unidos, destaca información de la DEA.
En agosto de 2007 fue interceptado a 480 kilómetros de la frontera México-Guatemala un semisumergible de 15 metros de largo con solo media tonelada de cocaína, pero la Guardia Costera de EU informó que la capacidad de ese transporte era de por lo menos 5 toneladas.
La protección de los cárteles mexicanos ha permitido que cuando aumenta la vigilancia en una zona, los submarinos simplemente cambian la ruta desde Colombia para no pasar por el Caribe y hacerlo por el Pacífico donde también domina La Federación, indica información de la Guardia Costera de Estados Unidos y la DEA.
A través de México pasa 90% de la cocaína que llega a Estados Unidos, pero de enero a octubre de 2007 los flujos disminuyeron afectando la disponibilidad de la droga en diversas ciudades estadounidenses, lo que se atribuyó a los operativos de los gobiernos de ambos países, y ahora la nueva generación de submarinos para transportar droga es una respuesta para mantener el abastecimiento, menciona información del Sistema Nacional de Decomisos de Estados Unidos.
Los capos mexicanos han aumentado su alcance en EU, señaló en entrevista Jess Ford, director de Relaciones Internacionales y Comercio, de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental.
“Los cárteles mexicanos son los distribuidores dominantes de cantidades al mayoreo de cocaína en EU, y no existe otro grupo que pudiera desplazarlos en el corto plazo”, indica el reporte Evaluación Nacional de la Amenaza de la Droga 2008, del Centro de Inteligencia de la Droga del Departamento de Justicia de EU.