SAN JOSÉ.— Acosados por una constante alza del precio internacional de los granos básicos y sometidos a una acelerada inflación por el aumento diario en el costo mundial del petróleo, Centroamérica encendió las luces de una alerta alimentaria que, a corto plazo, amenaza con provocar una severa escasez de productos agropecuarios.Con una inflación regional de 6% en 2007, Centroamérica sufre escasez y encarecimiento de trigo, maíz, arroz, frijol, hortalizas, verduras, ajonjolí y ganado menor (cerdo, pollo y otras aves), vitales en la dieta de sus habitantes, y debe aumentar la producción de granos. Pero las opciones chocan con las escuálidas finanzas del área, drenadas por una factura petrolera de casi 6 mil millones de dólares al año y un déficit comercial de más de 24 mil millones de dólares en 2007, según datos oficiales.
“La crisis es grave”, dijo Cirilo Otero, director del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientas (Cipa), ente no gubernamental de Managua. “El Salvador es poco terreno y poca agua. Honduras sufre sequía y agotamiento de sus suelos. Guatemala es una topografía quebrada, poco fértil. Costa Rica se destina menos al agro y optó por turismo. Panamá es más canal. Por eso, Nicaragua es la clave para resolver la crisis alimentaria pero es que tiene menos posibilidad tecnológica y financiera”, añadió.
La alarma obligó a convocar a tres encuentros. Los ministros centroamericanos de Agricultura se reúnen hoy en Panamá, irán el sábado a Nicaragua y cerrarán el 7 de mayo en Managua a una cumbre a la que invitaron a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, país que a pesar de la escasez de alimentos que sufre planea financiar proyectos para producir granos básicos en Centroamérica.