julian.sanchez@eluniversal.com.mxEl presidente de Ecuador, Rafael Correa, manifestó a los familiares de los jóvenes fallecidos el pasado 1 de marzo en ese país que se siente impotente, incapaz de no haber hecho “lo que uno quiere e indignado por no haber hecho más para conservar la vida de sus hijos y haber evitado la masacre. Lo siento en el alma queridos compañeros”.
En el Antiguo Colegio de San Ildefonso a donde asistió a invitación de la UNAM a dictar una conferencia magistral, Correa les dijo a los familiares ahí presentes de las víctimas “vilmente asesinados”, que esos lamentables hechos del mes pasado durante el ataque de fuerzas de Colombia a las FARC, “me llenan el corazón de dolor”.
Por ello, les pidió recibir el “abrazo solidario, fraternal por esta agresión y pérdidas irreparables que sufrieron”.
Correa estuvo acompañado del rector de la UNAM, José Narro Robles, quien reiteró que esta casa de estudios no aprueba que la violencia se imponga como método de lucha pero tampoco acepta el conformismo que admite la existencia de la pobreza y la injusticia como parte irremediable de la realidad.
El presidente ecuatoriano mencionó a los jóvenes por su nombre: Verónica Velázquez, Fernando Franco, Juan González , y Soren Ulises Avilés. Dijo que Lucía Morett se recupera satisfactoriamente, se le trata con toda la fraternidad y solidaridad que “estamos seguros el pueblo de México brindará a un ecuatoriano en circunstancias similares”.