ricardo.gomez@eluniversal.com.mxandrea.merlos@eluniversal.com.mxLa toma de las tribunas en el Senado y la Cámara de Diputados dividió a las corrientes del PRD; aun así, el senador Ricardo Monreal, cercano a Andrés Manuel López Obrador, aseguró que sin importar el costo político, mantedran su posición hasta que el PAN y PRI acepten sus condiciones de realizar un debate amplio y nacional sobre la reforma petrolera.
“Sabíamos que nos iban a descalificar por la acción como hoy lo están haciendo en muchos medios de comunicación a los que yo respeto”, dijo el perredista.
En tanto, la división del PRD en el Senado se evidenció. Por un lado, legisladores identificados con Nueva Izquierda, como Minerva Hernández, René Arce y Carlos Sotelo, se ausentaron de la sede legislativa, al no compartir que se tomara la tribuna.
Al mismo tiempo, los coordinadores del Frente Amplio Progresista integrado por el PRD, PT y Convergencia (FAP) decidieron mantener la toma de las tribunas el fin de semana, ante la falta de diálogo con el PAN y el PRI para definir un debate nacional. El segundo busca una sede alterna.
Pidieron al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Manlio Fabio Beltrones (PRI) convocar a una reunión el próximo lunes, con el fin de llegar a un acuerdo.
Santiago Creel, presidente del Senado y líder del PAN, instó al FAP a reflexionar su actitud, y adelantó estar listo para acudir el próximo lunes a la reunión.
Sin embrago, por la noche, informó que acordaron reanudar el diálogo en la reunión de la Junta de Coordinación Política el lunes.
En la Cámara de Diputados, las divisiones de perredistas salieron a la luz por la toma de la tribuna. La bancada debatió los costos de la clausura simbólica.
Los diputados de Nueva Izquierda coordinados por Octavio Martínez externaron su disgusto por la manta en San Lázaro con la leyenda “Clausurado”, por considerla contraria al discurso de diálogo. En las próximas horas se colocará una en la se convoque al diálogo nacional.
A lo largo de ayer, diputados vinculados a Nueva Izquierda expresaron su desacuerdo con el tono de las críticas, la renuncia al diálogo y las incitaciones violentas de los mismos perredistas, principalmente los de las corrientes allegadas a López Obrador.
Se confirmó que ningún diputado ligado a la corriente de Jesús Ortega fue avisado de que se tomaría la tribuna.
Javier González Garza, coordinador de la bancada perredista en la Cámara de Diputados, pidió responsabilidad, que no tomaran a juego los hechos y que no los quería ver “haciendo chacota”.
Consejo en el PRD
La decisión de tomar las tribunas en el Congreso de la Unión dividió aún más al PRD, una de cuyas corrientes sesionará hoy en el Consejo Nacional y debatirá sobre la pertinencia de esta acción.
Fernando Belaunzarán, secretario de Formación Política y cercano a Nueva Izquierda, advirtió a López Obrador que decisiones unilaterales como la toma del Congreso de la Unión contra la reforma energética pueden hacer perder la causa.
Agustín Guerrero, miembro de Izquierda Unida —que aglutina a Izquierda Democrática Nacional, de René Bejarano, entre otras—, considerada el ala más cercana a López Obrador, acusó a Belaunzarán de actuar “como vocero del presidente Felipe Calderón y de la derecha”.
Al cierre de la edición, se informó que será el economista Arturo Huerta, quien arrancará el debate energético del FAP. (Con información de Jorge Ramos Pérez)