silvia.otero@eluniversal.com.mxEduardo Medina Mora, procurador general de la República (PGR), aseguró que la responsabilidad de la Iglesia y de todos los líderes sociales, es “la de no tener ninguna conmiseración” con los narcotraficantes.
En entrevista radiofónica, Medina afirmó que “hay la idea incorrecta de que ellos tienen actitudes generosas, desprendidas, cuando lo que están haciendo es destrozar nuestro tejido social, llevar droga cerca de nuestros hijos y nuestras familias y distorsionar la cuestión social en nuestras comunidades”.
Señaló que los criminales buscan generar una base de apoyo en aquellos estados donde se resiente más la presencia de la delincuencia organizada, por lo que “a veces ellos pueden, con engaños y dádivas, conquistar una cierta base social, un cierto apoyo”, cuando son estos narcotraficantes los que precisamente arrebatan a la población las condiciones de seguridad.
Indicó que la Iglesia, los medios de comunicación y los líderes sociales “tienen la obligación y la responsabilidad de transmitir a los ciudadanos el rechazo de estas personas, como lo que son, criminales que nos quitan la tranquilidad y la paz, que ciertamente afectan a nuestras familias”.
De esta forma, el procurador fijó su posición con respecto a las declaraciones de Carlos Aguiar Retes, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), quien aseguró que en México debería haber una ley que garantice una nueva vida al narcotraficante arrepentido.