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Sumido en la crisis más grave de su historia, que lo mantiene al borde de la anulación de sus elecciones, el PRD ha destinado unas 456 horas para contabilizar alrededor de 314 mil 200 votos, sin que hasta ahora se tenga la certeza de cuándo se contará con cómputo final que declare a un ganador de entre Alejandro Encinas y Jesús Ortega.
Comparado con la elección presidencial, en la que participaron más de 40 millones de personas, el conteo se hizo en 96 horas.
En términos económicos, los votos que hasta el momento se han contado tienen un costo de por lo menos 65 pesos cada uno, tomando en cuenta que el presupuesto de la elección fue de 20.5 millones de pesos.
Ante la confrontación, los amagos y las tácticas dilatorias de uno y otro grupo la Comisión Técnica sólo ha podido computar 11.48 votos por minuto. Esto significa que por hora se cuentan 689, y al día 16 mil 536.
Pese al supuesto “acuerdo” alcanzado el pasado jueves para respetar el trabajo de los órganos electorales internos, prevalece el fantasma de la anulación ya que una de las partes (Jesús Ortega) advirtió que se reserva su derecho de ir al Tribunal Electoral.
El doctor en derecho y ex miembro del Consejo General del IFE, Jaime Cárdenas, consideró “muy grave”, que parte de las boletas utilizadas para esta elección fueran pesadas en báscula y no contadas. Asimismo, se pronunció por la anulación.
“Yo he pensado eso, casi desde el principio, cuando empecé a ver las cosas que estaban sucediendo: anular el proceso sería lo único que podría darle a la sociedad una imagen distinta”.
Jaime Cárdenas consideró que el propio Leonel Cota y Gerardo Fernández Noroña podrían ser acreedores a multas del Instituto Federal Electoral, por haber entorpecido la convocatoria del Consejo Nacional para sesionar pese a que éste contaba con cuatro de cinco firmas.