natalia.gomez@eluniversal.com.mxLa Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) consideró que en México debería haber una ley que garantice al narcotraficante arrepentido, iniciar una nueva vida con la protección del Estado, al cambiarle su identidad y reubicarlo en otro punto, como se hace en Colombia con los guerrilleros.
Carlos Aguiar Retes, obispo y presidente de la CEM, dijo lo anterior y aseguró que con una ley que proteja a quienes realmente quieren dejar “este oficio”, se podría convertir hacia una mejor vida a más narcotraficantes.
Reconoció que narcotraficantes de “todos los niveles” se han acercado a obispos para pedirles orientación y consejo de cómo tener paz de conciencia y hacer un cambio positivo en su vida.
El prelado, en conferencia de prensa por la conclusión de la 85 Asamblea Plenaria de la CEM, dijo que la Iglesia católica ha identificado que los narcotraficantes son generosos con los pueblos de donde proceden.
“En general meten la luz, comunicaciones, caminos por cuenta de ellos. Eso es lo que hacen y muchas veces también construyen una Iglesia, una capilla. Eso es en algunos pueblos muy remotos de la sierras donde ni el gobierno tiene recursos para actuar, los narcotraficantes hacen obras muy significativas para la comunidad”, dijo Aguiar Retes, quien precisó: “No los estoy justificando, simplemente estoy diciendo la evidencia”.
Comentó que cuando los narcotraficantes se acercan a obispos, los prelados les sugieren recapacitar en sus actividades y volver a la sensibilidad de la conciencia, del respeto a su propia vida.
Por confidencialidad y por el secreto de confesión que deben guardar, Aguiar Retes se negó a decir nombres de narcotraficantes y obispos que han sostenido conversaciones en este sentido.