francisco.gomez@eluniversal.com.mxCIUDAD JUÁREZ, Chih.— Hombres y mujeres con el rostro cubierto, acompañados de niños, gritaban una y otra vez sin parar: “Policías sí, soldados no; policías sí, soldados no”. No eran más de 80 entre todos, pero sus gritos se escuchaban al paso de los vehículos que cruzaban o venían de Estados Unidos por el Puente Internacional Santa Fe.
No dieron explicación de cómo se convocaron y reunieron todos ahí, pero una mujer a la que sólo se identificó como “Verónica”, y se negó a decir si era familiar alguno de los policías detenidos por el Ejército, dijo que estaban todos ahí porque ya estaban cansados de los abusos de los soldados.
Y de pronto salió uno de los hombres que participaban en esa manifestación a decir que él era una de las víctimas de abuso de los militares. Y el sujeto quien dijo llamarse Alfredo Villalobos, se fue de la boca ante la mirada enojada de sus acompañantes y las risas de muchos otros. Ante las cámaras aseguró que fue víctima de golpes de los soldados, y confesó dónde ocurrió ello: “en un picadero”, sitio al que se llama así aquí en esta frontera donde se consumen y venden drogas.
Quien iba al frente del grupo se dio cuenta del error del hombre, por lo que de inmediato comenzó a gritar “¡fuera militares, fuera militares!” Y así se formó un coro que permitió que el hombre que confesó haber sido presuntamente maltratado, se alejara del lugar y ya no hablara más.