silvia.otero@eluniversal.com.mxLa Procuraduría General de la República (PGR) investiga a funcionarios y empleados del Instituto Federal Electoral (IFE) para determinar si existe alguna complicidad en la expedición de credenciales de elector a una misma persona pero con diferentes identidades.
Autoridades de la dependencia revelaron a EL UNIVERSAL que incluso ya existen órdenes de aprehensión giradas contra los presuntos responsables, y otros más siguen sujetos a investigación, ya que se ha acreditado a lo largo de las pesquisas que servidores públicos han recibido dinero a cambio de la entrega de la credencial con fotografía auténtica a redes criminales, que las emplean para la comisión de delitos.
Ayer, EL UNIVERSAL publicó que la PGR tiene abiertas al menos 600 averiguaciones previas por la expedición de credenciales de elector con fotografía originales que han sido entregadas a una misma persona, y documentó diversos casos de este ilícito.
Sin embargo, no en todos los casos que se investigan se presume la colusión de funcionarios con los integrantes de las organizaciones criminales que tramitan este documento para votar, y que es utilizado para perpetrar fraudes, lavado de dinero o para el tráfico de indocumentados, entre otros.
“Lo cierto es que estos grupos delictivos han logrado vulnerar los procedimientos del IFE en cuanto a la expedición de las credenciales de elector, ya que en la mayoría de los casos ni siquiera han tenido que sobornar o pagar por el documento, con sólo presentar a dos testigos para comprobación de domicilio e identidad han podido obtenerlo”, detallaron autoridades consultadas.
La mayor incidencia de estos casos, indicaron, se ha registrado en el Distrito Federal y en el estado de México.
No obstante, también hay casos en que los encargados de módulos donde se tramitan las credenciales del IFE han recibido dinero a cambio de sus “servicios”.
El más reciente es el de Rodolfo Martínez Constantino, un operador de equipo tecnológico en un módulo móvil del IFE, en Tampico, Tamaulipas, quien fue detenido el 21 de marzo acusado del delito electoral de expedición ilícita de credencial para votar.
Este funcionario , según el expediente 301/FEPADE/2006, aprovechó su cargo para cobrar por expedir una credencial de elector a una adolescente, con el fin de que ésta acreditara la mayoría de edad y así poder trabajar en un giro negro, por lo que el trabajador ingresó al Centro de Readaptación Social Regional de Altamira, para ser procesado.
Como reveló este diario, existen casos en los que una misma mujer pudo tramitar hasta 14 credenciales originales con distintas identidades, sin que se haya detectado que la huella digital y los rasgos fisonómicos eran los mismos de alguien ya registrado en la lista nominal del IFE bajo otro nombre y dirección.
Fue hasta mayo de 2007 cuando el área jurídica del IFE denunció ante la Fepade que a partir del Programa de Detección de Registros Duplicados AFIS (Automated Fingerprint System), se ubicaron 723 casos de personas con más de un registro en el Padrón Electoral bajo nombres distintos.
IFE, atento
Leonardo Valdés Zurita, consejero presidente del IFE, dijo que estarán atentos a las investigaciones que realice la Fepade para que les aporten “ideas” de cómo conseguir que la credencial para votar con fotografía siga siendo un instrumento confiable.
“Nosotros tenemos un convenio de colaboración, somos los principales promoventes de estas denuncias, lo que no tenemos son facultades para hacer estas investigaciones”, dijo Valdés Zurita.
Aseguró que no hay riesgos, porque la proporción de los fraudes “es pequeña”.(Con información de Lilia Saúl)