Una semana después, rasurado, maquillado y ante las cámaras amigas de la televisión, admitió que sí firmó los contratos con Pemex, pero juró que son legales, éticos y estéticos. Repitió la saga familiar de éxito; se quejó de que lo atacan mucho y de que lo hacen para que fracase el país. Vaya autoexculpación.
1. El senador panista Juan Bueno Torio, investigado, qué casualidad, por irregularidades en Pemex.
2. El gobernador de Campeche, Jorge Carlos Hurtado Valdez, quien años atrás trabajó para la familia Mouriño.
3. Emilio Gamboa Patrón, coordinador de los diputados priístas, amigo de Kamel Nacif y responsable de darle pa’trás (papá) a las leyes que no convienen a sus cuates.
4. El mandatario Mario Marín, quien dará al joven Mouriño una beca para que asista al curso