ricardo.gomez@eluniversal.com.mxLa reforma judicial que se apresta a ser aprobada hoy por el pleno de la Cámara de Diputados tomó 11 meses y llega con una fuerte división entre el bloque PAN-PRI y el Frente Amplio Progresista (FAP), es decir PRD, Convergencia y PT, así como otros partidos.
Por lo anterior, incluso la Secretaría de Gobernación ha intervenido en el cabildeo con las bancadas.
El diputado César Camacho Quiroz (PRI), presidente de la comisión de Justicia y uno de los principales impulsores de la reforma, acepta ante EL UNIVERSAL que el tema más polémico es el relativo al ingreso a domicilio sin orden judicial.
Sin embargo, ante el amago del PRD por llevar a cabo acciones para impedir el aval del pleno, el ex gobernador mexiquense afirmó que existe libertad de expresión, y cada quien será responsable de sus actos.