francisco.gomez@eluniversal.comLa operación de los cárteles de las drogas en el DF reúne cada día más evidencia. Las organizaciones criminales no sólo usan a la capital del país como mercado de drogas. Ahora, viven aquí y tienen casas de seguridad, arsenales y equipos de sicarios. Juan Carlos de la Cruz Reyna, El JC, integrante de la dirección del cártel del Golfo, es otra prueba de que esta ciudad es cada vez más importante para las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.
Hasta antes del 28 de agosto pasado, El JC era uno de los jefes más temidos del cártel del Golfo y se movía con facilidad entre el DF y Tamaulipas. La vida de lujo que se daba en la ciudad de México era igual a la intensidad de sus acciones de violencia en Tamaulipas. Vivía en Coyoacán, en la calle París número 41, cerca de donde sus enemigos del cártel de Sinaloa tenían casas de seguridad.
Su debilidad por la ropa, comida y todos los sitios de lujo en la ciudad de México llevó a su captura. La capital del país, según las investigaciones de la PGR, le gustaba a este ex policía ministerial de Tamaulipas para arreglar negocios de drogas, como el que cerraba con colombianos la noche que fue capturado en el restaurante Rincón Argentino, en Mazaryk 177, en Polanco, y se cerró así la historia que empezó como protector de cargamentos de droga, ejecutor del cártel del Golfo y hasta llegar a ser jefe de la plaza de Tampico.
Y como el narcotráfico no admite pérdidas ni suspender actividades, a la caída del JC, y de que el Ejército efectuará el aseguramiento de 12 toneledas de cocáina, el segundo mayor de esa droga en México, el cártel del Golfo se vio forzado a adaptarse a las circunstancias rápidamente. Informes del Ejército y la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) revelan que Miguel Treviño Morales, El 40, y otro sujeto identificado sólo como Juan José “N” controlan ahora la plaza que dejó vacante El JC.
Juan Carlos de la Cruz Reyna fue enviado desde antes del 2003 a controlar el tráfico de drogas, comprar la protección de comandantes y agentes federales, así como lograr “controlar” al Ejército. Mauricio Mayer del Bosque, El Fuji, uno de los cómplices del JC, revela algunos de los sitios donde se hospedaba en el DF el jefe del narcotráfico antes de tener la casa de Coyoacán. “La primera vez nos hospedamos en el Fiesta Inn, de Insurgentes y Viaducto; el Hotel Marquis de Reforma, así como el Crown Plaza del World Trade Center”.
Precisamente, El Fuji era el encargado de comprarle a su jefe la ropa casual que éste usaba cuando se encontraba en el DF, ya que en Tampico la indumentaria que usaba era botas y pantalones vaqueros. Las compras de ropa usada por El JC las efectuaba, en El Palacio de Hierro, en Plaza Universidad y en tiendas de Polanco, donde le “compré de todo, ropa, inclusive calzones, calcetines, cremas y etcétera”.