icela.lagunas@eluniversal.com.mxLas investigaciones de la explosión del viernes cerca de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) arrojan elementos que fortalecen la hipótesis de que el cártel de Sinaloa está detrás de la preparación de un atentado y Tania Vázquez Muñoz fue reclutada por medio de Rogelio Mena Ruiz, El Chilango.
La joven que sobrevivió a la explosión fue utilizada para participar en el hecho, aunque no necesariamente sería parte del cártel ni ocuparía un lugar relevante en su organización.
Según fuentes que participan en la investigación, Tania podría tener un rol menor en la organización, vinculado con los sucesos del viernes; ello no significa que no pueda tener una actividad lícita para vivir, como el comercio, indicaron las fuentes.
Ayer, Vázquez Muñoz rindió su primera declaración ante el Ministerio Público de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) en el hospital Rubén Leñero, donde se encuentra internada, y aseguró que no conocía al hombre que detonó el explosivo.
Familiares de Tania la han visitado, entre ellos, su madre Luz María, quien dijo que su hija no está involucrada en el hecho y está en calidad de testigo y no de detenida, aclaró.
Investigaciones de las autoridades capitalinas señalan que desde que Vázquez Muñoz era trasladada en la ambulancia dijo a los paramédicos que la atendieron que desconocía al hombre que traía oculta entre sus ropas la bomba que estalló a una calles de la SSP-DF, aunque preguntó a los rescatistas por una persona. La joven se hallaba en estado de shock durante el traslado, primero a la Cruz Roja, y luego al hospital Rubén Leñero.
Autoridades de la Secretaría de Salud de la ciudad de México reportaron a Vázquez Muñoz como estable; ahora permanece vigilada por agentes de la Policía Judicial, pues las investigaciones fortalecen la hipótesis de que podría estar vinculada a la explosión, pues el domicilio de Tania está a dos cuadras de donde vive Ricardo Mena, El Chilango, detenido el 13 de febrero con un arsenal sobre el eje Central, colonia Portales, del DF.
Además de Mena, la Policía Preventiva capitalina detuvo a otros seis hombres, quienes llegaron a la ciudad para hacer un traslado de armas y eran atendidos por El Chilango.
En los primeros interrogatorios, algunos de ellos, incluso el mismo Mena, aceptaron que trabajaban para el cártel de Sinaloa.
Además, las autoridades indagan una presunta coincidencia en números telefónicos que habrían tenido El Chilango y papeles encontrados en la casa de Tania, en la calle Peñón, en Tepito, durante una diligencia realizada el viernes por policías federales.
Había explosivo C-4 en la bomba
Fuentes del gobierno del Distrito Federal adelantaron que el artefacto que estalló estaba compuesto por un coctel de explosivos entre los que se encuentra el llamado C-4.
No obstante, para algunos peritos también contenía una base de clorato, mientras otros investigadores sostienen que era pentrito.
El pentrito es una clase de explosivo que ha sido utilizado recurrentemente por el grupo vasco ETA.
El C-4 es ubicado como explosivo plástico de uso militar y en la industria minera y es muy sofisticado.
Los especialistas han descartado también que se trate de pólvora, pues no quedó rastro de esta sustancia en el predio de la explosión localizado a unas cuadras de de la SSP-DF.
Identificar a víctima con Caramex
La Procuraduría capitalina efectuó unas pruebas al rostro del hombre que estalló una bomba en la Zona Rosa por medio del sistema Caramex (Caras mexicanas) que les permite realizar un retrato hablado.
El objetivo de la dependencia es tratar de identificar al hombre que el viernes transportaba un artefacto explosivo oculto entre sus ropas. Por tal motivo la PGJDF utilizó el sistema Caramex mediante el cual el rostro del hombre, que permanece en calidad de desconocido, se dividió en tres partes, en frentón, nariz y mentón, con el objetivo de encontrar un rostro afín en los archivos delincuenciales.
En los avances de esta investigación llevada a cabo en conjunto por autoridades de los gobiernos federal y local, los peritos encontraron el problema de no poder rastrear la identidad de este hombre, pues sus huellas digitales se perdieron.
El día del estallido, el hombre perdió sus manos y su cuerpo quedó hecho pedazos por la onda expansiva.
Ayer, peritos de la Procuraduría capitalina realizaron una reconstrucción de los hechos sobre la avenida Chapultepec.