nurit.martinez@eluniversal.com.mxAl visitar por primera vez México, el creador del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, Andreas Shleicher, enumeró nuevas recomendaciones para que el país deje el último lugar en calidad de la educación: mejorar y equilibrar el gasto que mayoritariamente se destina al pago de salarios, invertir más en la capacitación de maestros, descentralizar el sistema sin que ello implique mayor burocracia y mejorar la infraestructura escolar.
Como ejemplo del deterioro de la calidad en México, ilustró: la mayoría de los niños mexicanos no logran diferenciar entre creencias populares y evidencias científicas, y como consecuencia hay un impacto de cinco o seis veces en la productividad del país frente al desempeño de países socios de la OCDE.
Lograr una reforma que atienda esas necesidades, pasa por lograr un acuerdo político entre Elba Esther Gordillo Morales, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la SEP, que llevará —al menos— dos años en construir, advirtió el subsecretario de Educación Básica, Fernando González, también yerno de la líder sindical.
Con la ausencia de la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota, Fernando González explicó que lo primero será lograr una reforma al plan de estudios y enseguida modificaciones a las “leyes” que rigen el sistema. Sin embargo, como conocedor de las demandas sindicales, González sentenció que implicará “asumir nuevos compromisos laborales”.
La reforma que requiere la educación para superar el último lugar de calidad entre los países de la OCDE, “implicará tiempo” y habrá que empezar por lograr los acuerdos necesarios para emprender la transformación de fondo. “Decirlo es fácil y hacerlo es complejo”, advirtió.
Fernando González anticipó que “el país no tiene mucho tiempo para hacer estas transformaciones”, pese a que la prueba PISA evalúa a jóvenes de 15 años de edad (que cursen la secundaria o la preparatoria), enfatizó que los esfuerzos se realizarán en una reforma de la primaria, e integrarla a la de 2003 en la secundaria.