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REYNOSA, Tamps.— Silenciosos, moviéndose con información de inteligencia y con blancos específicos, miembros de las Fuerzas Especiales del Ejército o “boinas rojas” dieron aquí un nuevo golpe al cártel del Golfo y a Los Zetas.
El grupo especial de fusileros paracaidistas aseguró un arsenal que incluía 21 fusiles AK-47, R-15 y hasta Herstal con casi 8 mil cartuchos, entre ellos cientos de balas calibre 57 las llamadas matapolicías, además de uniformes, silenciadores, máscaras antigas, cargadores, chalecos antibalas, entre otros implementos.
Las operaciones de las Fuerzas Especiales, que según los propios militares busca contener y desmantelar al cártel del Golfo, arreciarán en los próximos días bajo acciones planeadas junto con personal de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) que también ayer realizaron cateos en diversos sitios de esta ciudad y detuvieron a varias personas —no se dieron los nombres ni el número— aseguraron vehículos, entre ellos una camioneta Hummer que transportaba dinero cuyo monto no se informó.
A las par, se efectuaron una serie de protestas intermitentes en los puentes internacionales y en el zócalo de esta ciudad contra la presencia de soldados y federales, lo cual obligó a la paralización del tránsito para el cruce de México hacia Estados Unidos y en el primer cuadro de esta frontera. Los inconformes provenientes en su mayoría de colonias populares, se quejaban de supuestos abusos por cateos y los retenes instalados en Reynosa y Río Bravo.
Abordo de camiones, quienes bloquearon los puentes, en su mayoría mujeres y niños, no precisaron qué abusos sufrieron o si han interpuesto denuncia alguna. La misma alcaldía dio a conocer que hasta el momento no se conoce de alguna denuncia formal por presuntos abusos o violaciones a derechos humanos derivado de la presencia de soldados y agentes federales.
Sigue el desarme del cártel
Elementos del Segundo Batallón de Fusileros Paracaidistas llegaron hasta la colonia San Pedro, próxima al penal de esta ciudad, a la casa marcada con el número 143 de la calle de San Simón, después de recabar información de que en ese sitio se encontraba una casa de seguridad del cártel del Golfo. De inmediato, el domicilio fue rodeado por los soldados y desde el exterior se observó el armamento, así que se impidió el paso de cualquier persona por el lugar, hasta en tanto no se obtenía la orden de cateo para poder ingresar junto con el agente del Ministerio Público Federal, Fernando Vicente Rincón Reyes.
Una vez que la orden de cateo llegó, junto con personal de la Procuraduría General de la República (PGR), los militares penetraron a la casa y encontraron armas provenientes de Estados Unidos, China y Bélgica.
El armamento constaba de 21 armas de alto poder: 14 fusiles AR-15, tres AK-47, un fúsil HK, un fusil FAL, un fusil Herstal y una cariba, además de 7 mil 640 cartuchos y 389 cargadores.
Aunque no hubo arrestos, los elementos del Ejército mexicano también aseguraron y trasladaron a las instalaciones de la Octava Zona Militar nueve silenciadores para armas de alto poder, 41 fornituras, 15 uniformes negros, mascaras antigas, resores para cargadores, chalecos antibalas, 34 porta pistolas, 31 fajillas para cartuchos, lo cual se sumó a lo asegurado durante los cateos que igualmente efectuaron agentes federales en la colonia El Olmo.