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Al dar a conocer el Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales, la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) anunciaron el reconocimiento de las variantes en sonidos y símbolos ortográficos que han incorporado los indígenas migrantes en Estados Unidos o las que adicionaron los refugiados o migrantes centroamericanos en México y que ahora forman parte de las 68 agrupaciones lingüísticas del país.
Sin embargo, en materia de educación, el Banco Mundial afirma que la educación indígena sigue siendo un tema pendiente en México y es un “hecho que los niños indígenas no tienen acceso a los profesores que necesitan”.
Reconocen variantes de lenguas
El Catálogo es el segundo paso en el conocimiento de las lenguas indígenas en México que constaba ya de 150 mapas de ubicación de cada una de los pueblos hablantes de las variantes indígenas.
En la categorización que este día se da a conocer con la publicación en el Diario Oficial de la Federación se reconocen 11 familias lingüísticas, pero que en su condición de variantes regionales se traducen en un total de 68 grupos de lenguas.
Las variantes de la lengua no quedan ahí, ya que la migración de las poblaciones oaxaqueñas a EU también abre la posibilidad de que se obtenga influencia de la lengua extranjera, señala el documento.
El INALI señala que estas variantes pueden llegar a ser tratadas como lenguas, al menos en el área educativa, de la impartición y la administración de justicia, de la salud, así como en los asuntos o trámites de carácter público y en el acceso a servicios de información pública.
Por otra parte, en el diagnóstico de la educación indígena en México, la SEP encontró que los jóvenes maestros que atienden a los niños indígenas tienen una “insuficiente capacitación y actualización”, pues sólo tienen estudios de secundaria o preparatoria y sus familias se enfrentan necesidades económicas.
Sólo 9% (4 mil 626) del total de los maestros indígenas han logrado acreditar exámenes para profesores en servicios. Sin embargo, esa condición se complica porque de un catálogo de 539 programas de actualización, sólo 30% son orientados específicamente a los maestros de las comunidades indígenas, indica la SEP.
“Típicamente, los instructores en escuelas indígenas son jóvenes, varones y sin experiencia y generalmente no hablan la lengua indígena... encontrar las políticas apropiadas para mejorar la calidad de los educadores es difícil, en México y en el extranjero”, plantea Harry Anthony Patrinos, jefe de Economía de la Educación del Banco Mundial.
En su análisis “Indígenas y Educación en México”, revela que, en promedio, los indígenas mexicanos tienen menos años de educación y que reciben menores retribuciones salariales por cada año de educación que obtienen.
Por cada grado escolar que obtiene un indígena, significa la posibilidad de aumentar 9% su ingreso y mientras para la población no indígena la posibilidad es de 11%.