jorge.ramos@eluniversal.com.mNapoleón Gómez Urrutia, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares, no puede volver al país porque tiene tres órdenes de aprehensión vigentes en su contra que se reactivarían a su regreso en febrero, como anunció en su edición del sábado EL UNIVERSAL, advirtieron Salvador Rocha Díaz, abogado de la empresa Minera Mexicana de Cananea, y el penalista Fernando Gómez Mont.
“Las órdenes de aprehensión se han vuelto a emitir y en consecuencia están vigentes, por eso Napoleón no puede venir. Si fuera cierto que ya puede venir a México, ya estaría aquí”, consideró Rocha Díaz.
En entrevista con la revista Día Siete, Gómez Urrutia aseguró que las acusaciones en su contra iniciadas durante el gobierno foxista —como lavado de dinero—, pero no pudieron ser probadas, por eso anticipó su retorno al país.
“Si ha ganado todos los amparos y esos amparos son de fondo, no tiene porque estar en Vancouver, Canadá. No, lo que sucede es que (Gómez Urrutia) manipula la información y la falsea: las órdenes de aprehensión en su contra están vigentes…, inmediatamente que llegara sería aprehendido, necesariamente”, afirmó el abogado.
Gómez Mont, quien lleva la parte penal en contra de Gómez Urrutia, recordó que hay tres órdenes de aprehensión en su contra, una de ellas relativa a los 55 millones de dólares que le reclaman trabajadores.
El argumento de que las acusaciones en su contra no fueron ser probadas, como lavado de dinero, es sólo una “cortina de humo”, dijo Gómez Mont, porque recordó que los casos pendientes están radicados en los juzgados 32 y 18 del Distrito Federal, con órdenes de aprehensión vigentes.
“Napoleón ha dados múltiples fechas de su regreso a México y ninguna se ha reivindicado. Ya ni recuerdo cuántas fechas a puesto”, señaló Gómez Mont.
—¿Podría ser aprehendido?
—Aprehendido y sujeto a proceso. Si viene en las actuales condiciones le aplican orden de aprehensión y comparece ante los jueces.
—¿Puede ir a la cárcel?
—Yo entiendo que sí. Su chofer está privado de su libertad por delitos considerados como graves, pero la ley puede cambiar y considerarlos no graves y salir bajo caución. En principio estaría sujeto a proceso y no procede la libertad caucional, pero eso no me toca a mí. Si dice que puede venir a enfrentar en libertad sus procesos, ¿por qué no viene?, concluyó el penalista.