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Asesinas a sueldo trabajan para el cártel del Golfo

Los historias del crimen organizado parecen fantasías. Mujeres sicarias, policías que cuidan a ‘capos’, o contratación de cantantes por parte de jefes del narco son sólo algunos ejemplos
Asesinas a sueldo trabajan para el cártel del Golfo

El Barbas, encargado de la logística del cártel del Golfo, fue detenido en abril de 2007 junto con dos “damas”. (Foto: Archivo / EL UNIVERSAL )

Jueves 10 de enero de 2008 FRANCISCO GÓMEZ | El Universal

francisco.gomez@eluniversal.com.mx

Son mujeres, están empleadas como sicarias y trabajan para el cártel del Golfo. Esa es parte de la información con que cuenta la Procuraduría General de la República (PGR) respecto a esta nueva modalidad dentro del narcotráfico en México. El tema de las mujeres sicarias apareció casi por primera vez en el enfrentamiento entre militares y narcotraficantes en junio del 2007, en Apatzingán, Michoacán, aunque hay escasa información. Sin embargo, la PGR tiene evidencias de que es una realidad desde mucho antes:

Tres de ellas integraron el comando de Los Zetas, brazo armado del cártel del Golfo, que se dirigió desde Tamaulipas a Guerrero y Michoacán en 2005 para disputar a sus enemigos del cártel de Sinaloa el control de plazas como Acapulco, Zihuatanejo y el puerto de Lázaro Cárdenas.

La revelación de esa información que tiene ahora la PGR proviene de Karen, testigo protegido bajo resguardo de esa dependencia, que señala que tuvo contacto y supo de al menos tres mujeres que fueron empleadas como presuntas asesinas a sueldo por el cártel del Golfo. A una de ellas, dijo en su declaración ante fiscales de la PGR, le llamaban La Güera.

En mayo de 2005, el citado testigo protegido —según su propio relato ante fiscales— fue comisionado con varios sujetos como El Vizcarra, El Ojos, El Cascarrabias, El Cascanueces, El Tachavo, La Piña, El Sargento, El Moto”, entre otros, al igual que tres mujeres sicarias, para localizar y ejecutar en esos sitios a La Barbie, sicario del cártel de Sinaloa.

“Durante 20 días anduvimos haciendo diferentes trabajos, como fue ubicar y reventar unas casas; posteriormente La Contra, nuestros enemigos, nos ubicaron con el apoyo de autoridades municipales, estatales y federales, y levantaron a aproximadamente a 11 compañeros”, dijo Karen.

La mención de mujeres empleadas como sicarias es parte de la información del narcovideo —caso en el que se videofilmó la ejecución de un integrante de Los Zetas— que tiene la PGR.

La fiesta “segura” del ‘Goyo’

Toda la policía de Matamoros, Tamaulipas, estuvo ahí. No faltó ni un oficial ni una patrulla. Hasta que el terreno en el que se llevaba a cabo la Expoferia de Matamoros estuvo totalmente resguardado por la autoridad, las puertas de la camioneta Lincoln se abrieron y descendió Gregorio Sauceda Gamboa, Goyo, considerado por la PGR un jefe del cártel del Golfo.

Cantaba Beto Quintanilla, El Mero León del Corrido. Fue una noche calurosa de junio del 2005, cuando en el resto de la ciudad no se vio a ni una sola unidad policiaca o uniformado, de acuerdo con un informe de la PGR. Hubo riñas, choques, robos y otras emergencias que nadie atendió, pues mientras no terminara el show en la Expoferia ni un oficial se podía mover.

Dentro de la feria no había caras largas, todo era fiesta. La gente se divertía en el teatro del pueblo y en los juegos mecánicos. Goyo, como según la PGR se conoce al citado jefe del cártel del Golfo, asistía al show Rosas. Antes del concierto de Quintanilla, se repartieron botellas de whisky entre los asistentes.

El tiempo pasó entre música y canciones. La orden fue que no hubiera problemas, porque nadie quería que la guardia de Sauceda Gamboa, compuesto por un grupo fuertemente armado que viajaba en 10 camionetas y que sirvió para trasladarlo de Reynosa a Matamoros, tuviera que entrar en acción.

El operativo policiaco fue un éxito. La policía cumplió. Todos, seguros y resguardados por policías municipales y ministeriales, escucharon hasta la madrugada lo mejor del repertorio de El Mero León del Corrido.

La pasión de ‘El Barbas’ por la Trevi

Desde muy joven fue fan de Gloria Trevi. Juan Óscar Garza Azuara, El Barbas, siempre tuvo el deseo de conocerla en persona y en abril de 2007 se le presentó la oportunidad. Era dueño de la discoteca Club 57 y, ahora cuando la Trevi había vuelto con fuerza a los escenarios, la podía contratar para actuar en vivo en su negocio. La contratación de la cantante se hizo sin contratiempos. Se pactó que la presentación fuera la noche del 14 de abril. Con toda anticipación, toda la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, supo de la actuación de Gloria Trevi por medio de publicidad en radio y anuncios carteles colocados en las principales calles de esa frontera.

La fecha se llegó. Los boletos estaban agotados. Se esperaba que fuera todo un éxito la presentación de la intérprete de canciones como Zapatos viejos, Pelo Suelto, Doctor siquiatra y otras, en la discoteca Club 57, llamada así en alusión al calibre de las balas conocidas en el argot delictivo como matapolicías.

Pero también la PGR se enteró del gusto de El Barbas por la Trevi y de la contratación que había hecho de la cantante. Sabían que el día que ésta actuara, El Barbas, identificado por las autoridades como el encargado de la logística del cártel del Golfo, estaría presente. Y se comenzó a diseñar junto con el Ejército un operativo para capturarlo, según un informe oficial.

Dos días antes de la presentación de Gloria Trevi, desde la ciudad de México alrededor de 15 elementos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la AFI salieron con la misión de efectuar con el Ejército el arresto y traslado de El Barbas, el cual se cumplió en medio de la actuación de la cantante dentro de la citada discoteca.

Ese operativo estuvo a punto de costarles la vida a cuatro agentes del GOE, los cuales fueron levantados, cuando se les ocurrió salir de compras en Reynosa. Los agentes se salvaron y fueron entregados en Nuevo León, y así acabó esa operación.



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