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Lanzacohetes, más de 200 granadas de fragmentación y calibre 40 milímetros —de alta explosividad—, subametralladoras, casi 50 mil cartuchos de diversos calibres y hasta cargas explosivas de dinamita e hidrogel forman parte del armamento que se ha decomisado tan sólo en el estado de Tamaulipas al cártel del Golfo, lo que da cuenta de la capacidad de fuego de esta organización criminal.
Información está contenida en un informe del gobierno federal, sobre los resultados a lo largo de 2007 del Operativo Conjunto que inició en febrero pasado en la entidad, con el objetivo de minar la capacidad operativa de este cártel, en el que se reconoce que esta organización representa una amenaza a la seguridad pública y es la más violenta en México.
En el documento se detalla, por ejemplo, que al cártel se le incautó en octubre pasado —en el municipio de Abasolo, Tamaulipas— un lanzacohetes Rocket HE 60 milímetros, que puede derribar aeronaves, con un alcance de entre 400 y 600 metros, además de penetrar concreto.
Mientras en junio, en Matamoros, se incautó un lanzacohetes Law calibre 2.6, cuyos proyectiles son capaces de penetrar blindaje.
El bastión principal
Además a lo largo de 2007 se realizaron diversos decomisos de granadas de 40 milímetros, antitanques, así como lanzagranadas.
En el mes de agosto en la ciudad de Reynosa, las autoridades federales incautaron al grupo criminal 22 cargas explosivas de dinamita, mientras que en octubre del año pasado, en una casa de seguridad de Ciudad Victoria, incluso se encontraron cuatro piezas de Tovex, un hidrogel de alta explosividad.
La lista incluye decomisos de miras telescópicas, rifles de asalto, subametralladoras calibre 9 milímetros y hasta flechas para ballestas.
Se asegura que estos aseguramientos que incluyen 487 vehículos y casi 2 millones de pesos en efectivo, así como la detención de más de mil 300 de sus integrantes, entre ellos cinco operadores financieros, cinco lugartenientes, 129 sicarios y hasta 17 policías locales y federales, que les brindaban protección, han representado fuertes golpes al grupo criminal.
No obstante, se acepta que Tamaulipas sigue siendo el principal bastión de este cártel, que tiene presencia en 13 estados del país, y en el que sus líderes son identificados como Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias El Coss, y Heriberto Lazcano, alias El Lazca, quien encabeza al grupo de sicarios conocido como Los Zetas.
Principales operadores
Además, siete hombres se ubican como los principales operadores del grupo: Ezequiel Cárdenas Guillén, El Tony Tormenta; Héctor Manuel Suceda Gamboa, El Karis; Miguel Ángel Treviño Morales, L40; Jesús Enrique Rejón Aguilar, Mamito; Iván Velázquez Caballero, El Talibán; Máximo García, El Max, y Jaime González Durán, El Hummer, aunque de acuerdo con el informe, el cártel del Golfo enfrenta un proceso de reestructuración, “que ha ocasionado enfrentamientos internos entre las células operativas” afines a los dos líderes principales y el grupo que comanda Ezequiel Cárdenas Guillén, hermano del quien fuera jefe de la organización de Osiel Cárdenas.
Los problemas internos sumados a la ofensiva del gobierno federal contra este grupo del crimen organizado, según se indica en el documento, ha llevado a sus líderes a atacar de forma directa a integrantes de las fuerzas federales, como ocurrió en octubre pasado en Tampico, Tamaulipas, donde sicarios se enfrentaron a elementos del ejército mexicano; una escena que se repitió en ese mismo puerto en noviembre, cuando un grupo de 20 marinos fue emboscado.
Uno de los últimos enfrentamientos se registró el lunes pasado en la población de Río Bravo, Tamaulipas, y que fue protagonizado por sicarios del cártel del Golfo, militares y policías federales, dejando un saldo de tres delincuentes muertos, 10 efectivos heridos e igual número de detenidos.