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El subsecretario de Seguridad Pública Patricio Patiño Arias confirmó que hay una carrera armamentista entre los cárteles de la droga, derivada del tráfico de armas desde Estados Unidos. Como muestra, ayer presentó a los 10 detenidos en el enfrentamiento con policías y militares el lunes pasado en Río Bravo, Tamaulipas a quienes se les decomisó una ametralladora de alto poder y un lanzacohetes contra vehículos blindados.
El subsecretario dijo que se trabaja en coordinación con las autoridades de EU en esquemas para controlar el flujo de armamento. Destacó entre esos esquemas la aplicación de protocolos comunes de revisión y controles más estrictos en la venta de armas en el vecino país
EL UNIVERSAL publicó ayer un reporte del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, que expresa la preocupación por el tráfico ilegal de armas a territorio mexicano, porque permite a los narcotraficantes sembrar la violencia en el país y desafiar a las autoridades políticas y militares.
En conferencia de prensa, Patiño Arias afirmó que los detenidos forman parte del cártel del Golfo, y pertenecen a la célula comandada por Heriberto Lazcano, El Lazca.
El funcionario admitió que el tema del tráfico de armas se ha incorporado como “uno de los elementos de mayor algidez en la relación bilateral México-Estados Unidos, y recordó que en junio del 2007 el gobierno mexicano entregó al estadounidense una nota diplomática para pedirle mayor control y cooperación en el tráfico de armas.
Explicó que se ha establecido contacto con agencias estadounidenses como la DEA (agencia antidrogas), la ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego), el FBI, y la Patrulla con Border Patrol para tomar medidas al respecto.
“Se está trabajando en dos sentidos, el primero, para establecer protocolos comunes de revisión norte-sur, y para que desde el origen de la comercialización de las armas se pueda tener información de las personas que compren más de dos armas en Estados Unidos. Ya hay medidas para evitar esta carrera”, aseguró.
El titular de la Subsecretaría de Estrategia e inteligencia Policial de la Secretaría de Seguridad Pública rechazó que la capacidad de fuego de los cárteles del narcotráfico implique un desafío al Estado mexicano. “El Estado mexicano no es desafiable”, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que en el arsenal asegurado ayer a los presuntos sicarios se halló armamento destinado al uso de fuerzas armadas y militares, como un lanzacohetes contra vehículos blindados y una ametralladora calibre 7.62, de alto volumen y poder de fuego.
Personal que participó en el aseguramiento del arsenal en Tamaulipas, destacó que, además de las armas de alto poder, se encontraron cartuchos de calibres “muy raros, poco comunes en México”.
Después del enfrentamiento en el que murieron tres de los presuntos sicarios, la Policía Federal cateó cuatro domicilios en los que se aseguró ropa de campaña, municiones de diversos calibres, equipo de radiocomunicación e información táctica empleada por el grupo para realizar su despliegue logístico, además de una caja fuerte.
Al abrir el artefacto, se descubrieron otras 16 armas largas con miras telescópicas, cinco armas cortas, cartuchos útiles, fornituras, joyerías, sobres con información del grupo y 150 dólares.