noe.cruz@eluniversal.com.mxDos de los seis complejos petroquímicos que opera Petróleos Mexicanos (Pemex) presentan vulnerabilidad en sus sistemas de seguridad y acceso de personas a las instalaciones. Los complejos La Cangrejera —la primera planta productora de petroquímicos del país— y Escolín, padecen serias deficiencias en sus controles de acceso y salida de las instalaciones, es decir, cualquier persona puede ingresar con el consecuente riesgo que ello representa para la integridad física del personal, instalaciones, bienes y valores de Pemex.
Información reservada por la petrolera indica que estas dos petroquímicas son vulnerables a “actos de terrorismo, sabotaje, riesgos, daños o robos causados por acciones, intenciones o fenómenos naturales” y endebles para “garantizar el desarrollo normal de su actividades administrativas y operativas, incluyendo el sistema de nómina”.
En julio de este año, Pemex solicitó 29.6 millones de pesos para resolver el problema en La Cangrejera y 10.2 millones para Escolín, sin embargo, será hasta 2008 cuando puedan disponer de una partida inicial para modernizar los sistemas de control de acceso y salida, lo que significa que todavía hoy son vulnerables y no han dado cumplimiento cabal al programa rector de seguridad física de Pemex y sus organismos subsidiarios, cuyo principal objetivo es salvaguardar las instalaciones y valores de la paraestatal.
En La Cangrejera, actualmente el control de acceso y asistencia de personal se efectúa con un sistema de tarjetas que son marcadas manualmente en relojes checadores a la entrada y salida, “sistema que actualmente se considera obsoleto, inseguro y de poca confiabilidad”, según el diagnóstico de la empresa.
La petroquímica está ubicada al sureste de la ciudad de Coatzacoalcos, Veracruz, aproximadamente a 5 kilómetros del Centro Embarcador y de la Terminal Marítima Pajaritos, y participa con 41% de la producción nacional de petróleo.
De hecho, la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) le habría recomendado a Pemex Petroquímica y en especial a esta planta, la instalación de dispositivos de seguridad física para evitar daños e incrementar la seguridad del complejo para recibir la clasificación de “instalación estratégica de tipo AAA”, que requiere el máximo nivel de seguridad. En este complejo trabajan 3 mil 87 personas, según el Informe Estadístico de Labores 2006.
Respecto al Complejo de Escolín, que está ubicado a 4 kilómetros de la ciudad de Poza Rica, Veracruz y que actualmente sólo aporta 0.57% de la producción porque opera al 4% de su capacidad instalada, el problema, según la información obtenida por EL UNIVERSAL, es que “el permiso de acceso y salida de las instalaciones queda al criterio del personal de seguridad física”.
Ello significa, que a diferencia de otras instalaciones petroleras, el Complejo Escolín no dispone de un sistema que permita el ingreso de los mil 147 trabajadores utilizando la credencial de identificación única (SIU).
Estas instalaciones petroquímicas también recibieron observaciones de la Secretaria de la Defensa en los años 2005, 2006 y 2007 “para evitar dejar una planta vital considerada instalaciones estratégica triple A, en estado de indefensión”.
Por lo pronto, el complejo la Cangrejera tiene presupuestado ejercer 16.8 millones de pesos el próximo año para iniciar la modernización de su sistema de control de acceso y salida; en 2009, dispondrá de 8.6 millones; y en 2010, otros 4.1 millones de pesos.