nurit.martinez@eluniversal.com.mxLa Secretaría de Educación Pública (SEP) iniciará una “reforma urgente” en todo el sistema para elevar la calidad de la educación del país, ampliar la cobertura, así como modernizar y equipar con tecnología a las escuelas, desde primaria hasta posgrado.
De acuerdo con el Programa Nacional de Educación 2007-2012, al finalizar el sexenio del presidente Felipe Calderón la educación será “pertinente y de alta calidad” y se elevará el nivel de escolaridad de 8.4 a 9.7 años, es decir, pasará del segundo año de secundaria a primero de bachillerato en el año 2012.
Para ello, la SEP convocará a empresas y padres de familia a que “adopten” escuelas para mejorar sus condiciones de rezago y creará un sistema de créditos para que estudiantes puedan ingresar a la educación superior.
El documento de más de 150 cuartillas plantea entre otras cosas una reforma a los planes de estudio de todo el sistema para que los estudiantes adquieran competencias y habilidades para enfrentarse al mercado laboral; establecer un modelo de educación con base en las tecnologías y limitar el programa Enciclomedia —central de la administración pasada— sólo para quinto y sexto grado de primaria, ya que se transformará para secundaria.
Se pretende ampliar la cobertura en todos los niveles, que incluye la creación de la Universidad Abierta y a Distancia. También pretende atender problemas como la violencia, adicciones, el sobrepeso de los estudiantes y maestros, los trastornos alimenticios y la forma en que los adolescentes enfrenta su sexualidad.
El Plan incluye establecer una Norma Oficial Mexicana de Calidad Educativa (NOMobligatoria), iniciativa que fue presentada por Elba Esther Gordillo Morales, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación al presidente para evaluar a los maestros.
La educación, advierte, es un “derecho social irrenunciable para todos los mexicanos” y se rige por su carácter “laico, democrático, federal y nacionalista; como un servicio gratuito en la educación impartida por el Estado; obligatorio para la educación básica”.
Después de realizar un balance sobre los rezagos en cobertura y calidad, establece que es necesaria una transformación, “un salto cualitativo” para que la educación sea “pertinente, de alta calidad y más equitativa”.
En la presentación del Plan, la secretaria Josefina Vázquez Mota advierte: “Sabemos que contaremos con la amplia colaboración de los maestros del país. Su participación es indispensable para el éxito de la reforma a la educación nacional. Junto con los padres de familia, son los agentes educadores por excelencia”.
Señala que se construirá un sistema más equitativo, de alta calidad, moderno, transparente democrático y que responda a todas las necesidades.
En materia de financiamiento establece que debe darse una mayor “integración y corresponsabilidad entre el gobierno Federal y los locales, e incorporar aún más al sector privado, a las organizaciones sindicales de profesores y a los padres de familia para fortalecer el presupuesto educativo y su ejercicio de gasto”.
El Plan —que se dará a conocer el próximo 10 de diciembre— se divide en cinco partes.