nurit.martinez@eluniversal.com.mxEn los últimos 47 años, en materia de educación México “no sólo se ha estancado” en la penúltima posición, el lugar 29 de 30 países evaluados en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), sino que en calidad, cobertura y equidad del servicio que brinda está más “rezagado” frente a otras naciones latinoamericanas que no pertenecen a la organización, como Chile.
A unos días de dar a conocer los resultados de la prueba PISA 2006 (Programme for International Student Assessment), el funcionario de la dirección de Educación Superior de la OCDE, Andreas Schleicher, aseguró a través de una videconferencia desde París, que de 1960 a la fecha el “esfuerzo” que ha realizado México para ampliar las oportunidades educativas en todo el sistema y la inversión realizada “no han mejorado mucho” frente a otras naciones miembros de la OCDE.
En el caso de México advirtió que “darle más recursos a las escuelas pobres tampoco va a mejorar las condiciones que existen”.
Explicó que el cambio que emprendieron países como Corea impactaron en la formación de cuatro generaciones y consiguió pasar de la posición número 27 en 1960 —cercana a México— al primer lugar de competencias, con lo cual se ubica a la vanguardia en un “mundo de cambio”, que implica formar a su población con los conocimientos básicos para enfrentar el mercado de trabajo.
En los primeros lugares también están Finlandia, la República Checa, Rusia y Eslovaquia, en tanto que detrás de México, al final de la tabla está Turquía. Al incluir a cinco países más en la evaluación (que han sido invitados a la prueba PISA) México se ubica sólo por arriba de Brasil.
Blanca Heredia, representante de la OCDE en nuestro país, dijo que naciones como México deben “aprender de sus errores y no estar reinventando la rueda, no sólo cada 3 o 6 años. Se requiere una suma de esfuerzos, sin ellos va a ser muy difícil avanzar”.
La funcionaria destacó que no se trata de cuestionar si en este periodo “ha habido o no una política educativa en México, a juzgar por los resultados hay amplias oportunidades de mejorar en materia de política pública pero también de hacerlo en el salón de clases, en la formación y reclutamiento de los maestros, así como en la forma en que participa y exige resultados la sociedad”.
Frente a quienes señalan al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y a su dirigente Elba Esther Gordillo como los principales actores en la transformación que requiere la educación en México, Blanca Heredia afirmó que “hay tanta responsabilidad de lado de los actores que permitieron que esto ocurra como del actor en cuestión”.
En el documento “PISA, Fundamentos, usos e impactos”, Schleicher, responsable de los indicadores y Análisis de esa evaluación en la OCDE, explicó que la atención que ha puesto México a la educación “no ha sido suficiente” y esto se refleja de forma contundente en el sistema universitario en donde la expansión de la matrícula que se vivió desde la década de los 60 “rebasó” el crecimiento que presentó México y de ocupar la posición 24 ahora tiene la número 28.