natalia.gomez@eluniversal.com.mxMéxico podría disminuir su Índice de Desarrollo Humano (IDH) —calidad de vida, en ingreso, salud y educación— de no enfrentar con decisión la amenaza del cambio climático, advirtió el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano 2007-2008 titulado “Combatir el cambio climático: la solidaridad humana en un mundo dividido”, se identifica a México como un país con alto desarrollo humano, al ubicarlo en la posición 52 de 177 países analizados. No obstante, se alerta de su vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático relacionados con la reducción del ingreso, la educación y la salud.
El informe advierte que la ausencia de medidas decididas para enfrentar el cambio climático en los próximos 10 años puede provocar en México la afectación en el ingreso, la educación y la salud de las personas.
“De continuar las tendencias actuales en el cambio climático, sus efectos pueden conducir a la pérdida del 60% de la producción de maíz de temporal en México, afectando a dos millones de agricultores que dependen de dicha producción”, se señala.
El reporte ubica a la nación mexicana por arriba del IDH promedio de América Latina y el Caribe. En la clasificación mundial del IDH México se ubica entre Cuba que ocupa el lugar 51 y Bulgaria que ocupa el lugar 53.
El informe mundial sobre desarrollo humano 2007-2008, incluye el Índice de Desarrollo Humano, que es una herramienta que permite medir los avances de una sociedad en esta materia, y se construye tomando en cuenta tres dimensiones fundamentales: longevidad (esperanza de vida al nacer), acceso a la educación (tasa de alfabetización y de matriculación) y el acceso a recursos (mediante el Producto Interno Bruto [PIB]).
Luis Felipe López Calva, economista en jefe de la oficina regional para América Latina y el Caribe del PNUD, aseguró que los países más pobres presentan una mayor vulnerabilidad ante este fenómeno, en el que México, dijo, tiene un reto importante en el desarrollo de infraestructura y en su participación internacional con los países desarrollados, responsables de las mayores emisiones de los gases efecto invernadero (GEI), los que provocan el calentamiento global.