jose.gutierreznino@eluniversal.com.mxCon una doble estrategia, Andrés Manuel López Obrador llamó a los mexicanos a impedir el alza de precios en combustibles. Sugirió interponer amparos masivos y colocar en puertas y ventanas mensajes de inconformidad.
De visita en Hidalgo y Baja California Sur, advirtió que enero de 2008 será un mes negro para quienes viven en condiciones de pobreza por la imposición de alzas a las gasolinas, la creación de nuevos impuestos y la entrada en vigor de la cláusula del Tratado de Libre Comercio para la libre importación de maíz y frijol.
El ex candidato presidencial, a una semana de haber rendido su primer informe en el zócalo capitalino como “presidente legítimo” y luego de la polémica que se originó por el repique de campanas en la catedral metropolitana, cuando se pronunciaba un discurso en apoyo al movimiento social que encabeza, continuó sus giras por el país, para impedir la privatización del sector energético.
El perredista dijo ser respetuoso de las iglesias y la religiosidad de los mexicanos, al precisar que la resistencia civil pacífica pugna por la no violencia, el no afectar a terceros y poner en práctica medidas eficaces para mantener el petróleo bajo el dominio de la nación.