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Jesús Murillo Karam, secretario general del PRI, negó que durante su gestión como gobernador del estado de Hidalgo haya beneficiado a familiares para hacerse de la denominada Zona Plateada de la ciudad de Pachuca. Sin embargo, aceptó que sus sobrinos son propietarios de la empresa Hivaco, beneficiaria de la urbanización.
—¿Por qué decidió quitar las aguas negras en la denominada Zona Plateada?
—Mire usted, primero, nunca cerré ningún flujo de aguas negras, no tiene facultades el gobernador para eso. Lo que hice en 93-94 fue volar un dique que se quería construir y que estaba propiciando una inundación, nada más. Nunca decidí quitar las aguas negras, evité un dique que inundaba Pachuca, estuvimos a un milímetro de una inundación terrible.
—¿Estas tierras se regaban con aguas negras?
—Sí, claro... era un riego relativo, ese tipo de riego se da solamente alguna vez al mes, pero las aguas negras siguieron fluyendo, lo que no permití es un dique, nada más, no el flujo del agua. Los ejidatarios pretendían hacer una represa de aguas negras en plena ciudad.
—¿Usted tuvo conocimiento durante su gestión del plan de desarrollo urbano, que incluía el crecimiento de la ciudad de Pachuca?
—No con esa área, pues era ejido.
—¿Con esa área no?, ¿no estaba planeado construir hacia esa zona?
—Cuando se planea ese tipo de desarrollos se planea para qué tipo de cosas sirven. La zona de los ejidatarios no podía incluirla aunque pudo haberse destinado a zona urbana, a zona recreativa, no sé, no recuerdo.
—Zona Plateada era un proyecto al que se llamó, en su momento, “vanguardista”. Ahora está detenido, ¿qué ha hecho usted para proteger ese proyecto con ejidatarios?
—Yo invité a los ejidatarios a hacer un desarrollo, porque efectivamente es una zona estratégica. Nunca llegamos a un acuerdo. Mi propósito era hacer un parque en la zona que se iba a abonar de lo que pudieron haber fraccionado los ejidatarios. Pero nunca se terminó el acuerdo. Tengo entendido que en el gobierno siguiente se logró hacer un acuerdo, no sé en qué forma, no lo hice yo, no me tocó a mí.
—¿Qué le parece a usted que sus sobrinos —dueños de la compañía Hivaco— hayan participado y se hayan beneficiado de la urbanización parcial de Zona Plateada?
—No tengo la menor idea de quién se haya beneficiado. Acabo de llamar a mis sobrinos que tienen, efectivamente, la constructora Hivaco. Parece ser que ellos compraron, pero cuando esto ya estaba fraccionado y se vendía al público a precio de mercado. Pero fue mucho después de que yo era gobernador.
“No hubo ningún beneficio de familiares míos porque, le repito, mientras yo fui gobernador esto fue de los ejidatarios. La constructora esta parece ser que sí compró terrenos, no tengo ni idea de cuánto ni de qué, no es un asunto que tenga que ver nada conmigo”.
—¿Nos podría comentar cuál fue el proceso en el que usted haya tenido algún conocimiento sobre la forma en la que los terrenos donde está el Tuzo Hotel y el Tuzo Fórum fueron a dar a manos de Jesús Martínez?
—No tengo la menor idea, ni siquiera sé dónde están. Nada de eso sucedió.
—¿A usted no le tocó nada de esto?
—Le repito, ni siquiera se consolidó el acuerdo con los ejidatarios mientras yo fui gobernador. Si ustedes leen las escrituras públicas verán que es fuera de tiempo, así de sencillo.
—Tenemos documentos y pruebas en los que se involucra a usted y a su familia...
—Puede usted ver escrituras públicas, en caso de que haya comprado alguien, no le puedo decir que no porque a eso se dedican, pero verá usted escrituras públicas que compraron cuando esto estaba vendiéndose al público, a cualquiera, a quien comprara. Y que no lo hice yo. La Zona Plateada se hizo en el periodo que me siguió, en el tiempo de Manuel Ángel (Núñez Soto).
—Senador, ¿el parque que usted menciona es donde actualmente está el Tuzo Fórum y el Tuzo Hotel?
—Le repito que yo no sé dónde están el Tuzo Fórum y el Tuzo Hotel, sé dónde está el auditorio, ahí exactamente, si ahí está el hotel que dice, seguramente ése es.
—El auditorio Gota de Plata...
—Exactamente, exactamente...
—¿Podría hablarnos de los costos de un equipo que en ese entonces era de segunda división?
—Precisamente era un equipo de segunda división que le costaba al gobierno del estado 18 millones de pesos mantener y que yo vendí y lo volvería a vender al precio que fuera, estaba tan pobre, ¿cómo le hago?, no podía mantener a un equipo. En ese tiempo 18 millones de pesos me servían para hacer una carretera.
—Pero respecto a las facilidades que ha recibido Jesús Martínez...
—De mi parte las facilidades que recibieron después de que vendí fue el uso del estadio y nada más, ninguna otra”.
¿Y el helicóptero?
—En cuanto al aspecto deportivo durante su gestión, sabemos que se dispuso de un helicóptero del gobierno del estado para que el señor Andrés Fassi anduviera de comunidad en comunidad haciendo recorridos para capacitar a los entrenadores, ¿esto es correcto?
—No, absolutamente falso. Por lo menos que yo sepa, absolutamente falso. Un helicóptero del que yo pudiera disponer, no. Si digo en la oficina quiero el helicóptero en otro lado, no sé, pero un helicóptero del gobierno, no.