francisco.resendiz@eluniversal.com.mxBOCA DEL RÍO, Ver.— El gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, calificó de “rudeza innecesaria” la colocación de una estatua del ex presidente Vicente Fox en esta localidad, y dijo que a “nadie sirven” monumentos de este tipo.
“(La estatua) es algo que no le sirve a nadie; ni le sirve al ex presidente Vicente Fox, ni le sirve a la nación, ni le sirve a Veracruz, ni le sirve a la sociedad, porque estamos inmersos en un proceso electoral local que no ha concluido”, dijo antes de que decenas de personas derribaran la efigie del ex mandatario.
El politólogo John Ackerman comentó que es prematuro levantar monumentos para un personaje que aún está siendo analizado por la sociedad y que se encuentra bajo una serie de señalamientos críticos por su desempeño al frente del país.
“No avalo el ataque y menos si es el resultado de una grilla interna pero sí hay una situación generalizada de sospecha y preocupación por el legado de Fox”, dijo.
El analista político Macario Schettino consideró que la decisión priísta de derribar el monumento, no es el sentir de la población.
Subrayó que se trató de un “acto inadecuado”, pero consideró que si el resto de los mexicanos actuaran en la misma lógica sobre los gobiernos priístas se derribarían muchas estatuas en el país.
Sobre este incidente, el alcalde panista de Boca del Río, Francisco Gutiérrez, reprobó el derribo de la estatua, y anunció que su gobierno procederá judicialmente contra los responsables.
El PAN en Veracruz recriminó al gobernador Fidel Herrera que haya permitido esta acción y que se haya olvidado del apoyo que Fox le dio durante su gestión.
El dirigente estatal del PRI, José Francisco Yunes, deslindó a su partido del incidente y aseguró que no promovió ningún tipo de movilización para echar abajo la estatua.