fidel.samaniego@ eluniversal.com.mxAprobada en votación económica, constituida que-daba ya la comisión de diputados que dará seguimiento a las denuncias contra Vicente Fox por el presunto ejercicio indebido de sus funciones en la Presidencia. Rostros serios, gestos amargos abundaban en la bancada panista. Los legisladores de las otras fracciones mostraban variedad de reacciones, había quienes sonreían, otros bromeaban, algunos parecían indiferentes.
En esos momentos, en la plazoleta central de la ciudadela de San Lázaro, Manuel Minjares, uno de los cercanos al primer círculo del actual huésped de Los Pinos, caminaba apresurado. Preguntaba a un amigo: “¿Ya se aprobó lo de la comisión? ¿No fue en votación nominal?”. Después de escuchar la respuesta, el diputado exclamaba: “¡Qué poca... yo iba a ir en contra!”.
Unas cuatro horas más temprano, en su curul, Minjares revisaba el orden del día. Extrañado se percataba de que el espinoso asunto no estaba agendado.
Se iniciaba la sesión. En la pizarra electrónica se marcaba la asistencia de 382 legisladores. En el salón no estaban ni 40 de ellos. En otra oficina del Palacio Legislativo continuaban las negociaciones. Se discutía el número de integrantes de la comisión especial, la representatividad que tendría la misma.
De parte de la cúpula del PAN llegaba la petición: que en su momento, se votara de manera económica, con las manos levantadas, sin que se registraran los nombres. “Es que vamos muy divididos, vamos a votar así, de manera diferente” revelaba otro destacado calderonista, quien añadía: “Es que entre otras cosas, habemos quienes decimos que una cosa es él y otra cosa es ella, ahora que si ella lo embarcó a él...”.
Pasó el tiempo. Escaso interés despertaba lo que se trataba en la tribuna. El líder formal del SNTE, Rafael Ochoa, se retiraba. Encontraba a Emilio Gamboa, quien al ver a tantos profesores juntos, intentaba bromear: “¡ahí se ve el músculo, la fuerza!”. Uno de los seguidores de Elba Esther Gordillo respondía: “Este sí es de a deveras”.
Y llegó el momento. A las 14:25 horas, la presidenta Ruth Zavaleta dio a conocer que se había recibido un oficio de la junta de coordinación política. Poco antes, el panista Juan José Rodríguez Pratts había realizado las últimas negociaciones, habló con los integrantes de la Mesa Directiva, después con el coordinador perredista Javier González Garza.
Después, el debate. Mesurados la mayoría de los oradores. Encendido, hábil, el ex priísta Rodríguez Pratts. El que fuera admirador de Adolfo Ruiz Cortines dijo que los tres presidentes más maltratados por el Congreso mexicano han sido Benito Juárez, Francisco I. Madero y Vicente Fox. Y hablaba muy en serio. Así, con el mismo tono, reclamó a los perredistas, les dijo que están haciendo el juego “a los de enmedio” en referencia a los representantes del PRI. Exigió que no haya juicios adelantados, pero sentenció que a la oposición que está contra Fox la motiva “el encono”.
Y votaron. No todos los panistas levantaron la mano. La comisión quedaba creada.