Señor Director:En la columna publicada en EL UNIVERSAL el pasado 27 de septiembre, titulada “Los Beverly II”, pienso que el señor Rocha se enfrasca en argumentos sutiles muy alejados de la congruencia que debe, por lo general, contener cualquier razonamiento de valor. Además, concluye que se debe dar por existente una “aplastante carga de pruebas” en contra de la ilustre pareja del Bajío, que, según el señor Rocha, han sido aportadas por investigaciones efectuadas por algunos medios informativos. Carezco de información para emitir un juicio sobre lo fundado o infundado de las acusaciones que se le hacen a la pareja Fox, aunque me inclino a creer que en un país civilizado no se tiene derecho a tachar de pillo a alguien que no ha sido todavía juzgado por los tribunales establecidos para ello.
Si el señor Rocha está plenamente convencido de la culpabilidad de los Fox, también debe estar pensando que las autoridades a quienes corresponde perseguir estos presuntos delitos están encubriendo estos delitos.
Salvador Zúñiga
México, DF (correo electrónico)