Salvar osos polares en pleno NY
El Universal Domingo 30 de septiembre de 2007
Colin Beaven es un neoyorkino acosado por su conciencia ambiental, la cual le ha indicado que la única manera en que puede recuperar la tranquilidad es reducir a cero —sí, a cero— el impacto ambiental de su existencia. Esto, traducido a lenguaje llano significa que en un año, que acaba de comenzar, Beaven y su familia —compuesta por él, su esposa Michelle, su hija Isabella, de dos años, y un perro—, tratarán de eliminar sus emisiones de contaminantes. En pleno siglo XXI la empresa luce difícil en cualquier lado, pero se vuelve casi imposible en Nueva York, una de las ciudades más modernas del mundo, donde reside la familia.“Los osos polares se están ahogando por el deshielo. El liberal que hay en mí no puede quedarse sentado sin hacer nada. La pregunta era: ¿qué pasaría si tomo este asunto en mis propias manos? Y en eso estoy”, escribe Beaven en su sitio www.colinbeavan.com/, donde explica a detalle los objetivos de su experimento. Los Beaven han tenido que modificar todo su estilo de vida para no generar ni basura ni emisiones de carbono ni toxinas en el agua. Hoy no usan elevadores ni metro ni autos ni empaques ni plástico ni electrodomésticos ni aire acondicionado; es más, ni papel sanitario. En resumen, han dicho no a todo lo que implica vivir en el sexto piso de un loft en una de las más grandes capitales del mundo y dedicarse al periodismo, como es el caso de Colin y Michelle. La aventura de los Beaven quedará documentada en el sitio web de Colin y en un libro y película que aparecerán.
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