silvia.otero@eluniversal.com.mxYucatán “tiene una posición estratégica para el tráfico de drogas”, revela un diagnóstico de la Procuraduría General de la República (PGR), en el que se reconoce que en los últimos años el estado ha sido utilizado por los narcotraficantes, que a través de avionetas “bombardean de droga” zonas del sureste del país, que después es recuperada en lanchas rápidas para introducirla a tierra.
Tan sólo el lunes pasado un avión bimotor de reacción, con matrícula N-987SA de Estados Unidos, que transportaba 3.2 toneladas de cocaína, se estrelló en una zona de breñales del municipio de Tixkokob —a 25 kilómetros al oriente de Mérida—, lo que representa una evidencia de este tráfico ilegal de droga por la región.
En su informe, la PGR reconoce que el estado es zona estratégica para el tráfico de drogas, armas e indocumentados, pero no sólo por vía aérea.
Añade que sus costas “permiten la realización de operaciones ilícitas a través del canal de Yucatán —que conecta al golfo de México con el mar Caribe—, por donde transcurre 70% del transporte marítimo hacia Estados Unidos”.
Detalla que esta ruta tiene como principales puntos de conexión el Cuyo, municipio de Tizimín, en Yucatán, y Chiquilá, en Quintana Roo, “en los cuales predomina el bombardeo de droga, que es recuperada en lanchas rápidas, para introducirla a tierra y ser conducida a Cancún, en Quintana Roo, así como a Progreso, Valladolid y Mérida, en Yucatán”.
Además, se reconoce que el alto índice de paso de indocumentados por la entidad por su cercanía con Centroamérica, incrementa la posibilidad del tráfico “hormiga” de estupefacientes y armas.