La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo la investigación del asesinato de Omar Ramírez Aguilar, el mando de la Agencia Federal de Investigación (AFI) que fue asesinado a balazos la noche del miércoles en la ciudad de México, pues no se descarta que la agresión fue resultado de las investigaciones sobre narcotráfico en las que participaba.
El agente se desempeñaba como director general de atención a las unidades que integran la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), confirmaron autoridades de la dependencia, quienes revelaron que “era un hombre importante en la estructura policial de esta área”.
Se indicó que no sólo coordinaba el cumplimiento de órdenes ministeriales o judiciales, en apoyo del Ministerio Público de la Federación. También tenía a su cargo investigaciones sobre las operaciones del narcotráfico en diversos puntos del país.
Ramírez Aguilar además de participar en las investigaciones del área de delitos contra la salud, apoyaba el trabajo de las unidades especiales de lavado de dinero, terrorismo, tráfico y acopio de armas, así como de tráfico de indocumentados, por lo que una de las líneas de investigación apunta a determinar si el móvil del crimen está asociado con su trabajo en la PGR.
Se detalló que la atracción del caso por parte de la Subprocuraduría de Delitos Federales se debe a que la víctima era un mando de la AFI, un funcionario federal en funciones, independientemente de que se confirmara una primera hipótesis que manejaron las autoridades locales, de que la agresión podría haber sido por el robo de la camioneta que conducía.
El jefe policiaco fue baleado la noche del miércoles cuando conducía sobre Anillo Periférico, a la altura de la avenida Las Palmas.
El agente recibió cuatro impactos en el abdomen, pero fue trasladado aún con vida a la Cruz Roja de Polanco, donde perdió la vida horas más tarde.