Elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) extendieron su “cerco de seguridad” y se incluyó ayer un grupo de policías preventivos que vigilan Palacio Nacional, donde el presidente Felipe Calderón celebrará el grito de Independencia el próximo 15 de septiembre.
Ayer, según constató este diario, las vallas metálicas fueron colocadas hasta la avenida 20 de Noviembre; se cerró la circulación vehicular en las calles de Moneda, Corregidora y Pino Suárez; con esa medida, el Estado Mayor tiene el control de un tercio del zócalo capitalino.
A las 13:30 horas de ayer, el EMP y la PFP ampliaron sus líneas, mientras un grupo de simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, que marchaban por la plaza, se apostaron tras las vallas para lanzar consignas contra los uniformados y dijeron que “aunque levanten bardas el espurio no dará el grito”.
Julia Klog, una manifestante del comité de resistencia civil pacífica del Hemiciclo a Juárez, aseguró el 13 de septiembre todos los delegados la Convención Nacional Democrática (CND) llegarán al zócalo para comenzar los festejos del “grito de los libres” la noche del 15. “Ni con vallas metálicas impedirán que expresemos nuestro repudio al presidente espurio Felipe Calderón”, dijo Klog.
El control por el zócalo comenzó el miércoles de la semana pasada, cuando el EMP cercó con vallas las inmediaciones de Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, luego del anuncio de que los simpatizantes de López Obrador darían su grito de Independencia el día 15 septiembre.
El gobierno de Marcelo Ebrard colocó carpas en la plancha, que albergan exposiciones culturales para conmemorar las fiestas patrias.
Ante el cerco, el lunes pasado la CND convocó a PRD, PT, Convergencia, Frente Amplio Progresista y organizaciones sociales a concentrarse en el zócalo el próximo viernes. La CND no ha decidido la hora en que harán el grito ni quién encabezará el acto; aunque se menciona a la senadora Rosario Ibarra y al propio Andrés Manuel López Obrador.