WASHINGTON.— El juez federal Emmett Sullivan concedió una prórroga de tres meses para que el gobierno estadounidense presente pruebas sobre los delitos que el empresario chino-mexicano Zhenli Ye Gon hubiera podido cometer en Estados Unidos, pero advirtió que de momento ignora si hay alguna.Pero al tiempo de expresar reservas sobre el caso planteado por el gobierno estadounidense, Sullivan negó una petición de la defensa para conceder libertad vigilada a Ye Gon, aunque admitió la posibilidad de cambiarlo de prisión por consideraciones de seguridad y aceptó realizar una audiencia sobre la situación del caso el 12 de octubre.
La audiencia formal de juicio será el 20 de diciembre próximo, cuando de hecho el gobierno deberá presentar un resumen de sus indagaciones y tal vez convencer al juez de una mayor prórroga. Los abogados gubernamentales recordaron que deben reunir posibles evidencias no sólo en México sino en China, Corea del Sur y tal vez otros lugares.
Pero Sullivan subrayó que era necesario determinar qué delitos había cometido Ye Gon en EU, mientras Paul Leymon, abogado del Departamento de Justicia, indicaba que había pruebas que no podría compartir en audiencias públicas.
Laymon subrayó que necesitaba más tiempo para presentar el caso toda vez que la evidencia actualmente en México llena 11 cajas de 11.35 kilos cada una y habrá necesidad de revisarlos y traducirlos.
Pero si bien consideró que la petición era “razonable”, el juez Sullivan interrogó a Leymon sobre los delitos que Ye Gon hubiera podido cometer en Estados Unidos, sobre todo luego de que el defensor Martin McMahon recordara que sólo está acusado de “conspiracion” para introducir metanfetaminas en Estados Unidos.
Leymon, que recordó que los delitos de Ye Gon podrían incluir lavado de dinero, narcotráfico y corrupción pública, subrayó que era difícil que el dinero que Ye Gon tenia en su casa de México (unos 207 millones de dólares en efectivo) proviniera sólo de actividades lícitas mientras McMahon destacó tanto la calidad empresarial de Ye Gon como la reiteración de que una gran parte de ese dinero pertenecia al Partido de Acción Nacional (PAN).