El presidente Felipe Calderón convocó a transformar a México, a impulsar las reformas pendientes, a una democracia efectiva y a ser corresponsables para lograr acuerdos, “pues el tiempo se agota”.“Hay que pasar de los acuerdos políticos probables a los hechos comprobados; podemos y debemos dar cauce a nuestras diferencias, pero no tendremos el país que queremos para el futuro si no nos esforzamos para alcanzar los acuerdos que se requieren en el presente”, expuso.
Lo anterior, durante un mensaje ofrecido en Palacio Nacional con motivo de su primer Informe de Gobierno, documento que no leyó ante el Congreso de la Unión el sábado 1 de septiembre y que en esta ocasión sí incluyó los honores a la investidura presidencial y el que Calderón portara la Banda Presidencial.
Ante un público integrado en su mayoría por funcionarios de todos los niveles del gobierno federal, así como 27 gobernadores y simpatizantes panistas, Calderón aseguró:
“Sí es posible transformar a México, pero esto no se puede hacer por decreto, requerimos de disposición al diálogo y de voluntad política… Nuestra democracia debe perfeccionarse, considero imprescindible pasar del sufragio efectivo a la democracia efectiva… Se requieren gobernantes responsables, actores políticos dispuestos a negociar y voluntad política para construir”.
Calderón, quien dijo asumir la responsabilidad de las insuficiencias y los errores que se hayan cometido en su gobierno, sostuvo que se debe cerrar la brecha de la pobreza y lograr el equilibrio entre poderes.
“El país no puede estar permanentemente en estado de transición y reforma política, por eso considero que ha llegado el momento de consolidar nuestra democracia y de hacerlo impulsando los aplazados cambios de fondo que necesita la organización y distribución del poder en México”.
Ante unos 3 mil 800 invitados, entre quienes había sólo dos gobernadores emanados del PRD, el de Chiapas, Juan Sabines, y el de Guerrero, Zeferino Torreblanca, pero sin la presencia de dirigentes partidistas, salvo Jorge Emilio González, del PVEM, el Presidente criticó al gobierno de Estados Unidos por el trato a migrantes, lo que le valió le aplaudieran de pie.
“A nombre del gobierno de México, nuevamente externo una enérgica protesta por las medidas unilaterales tomadas por el Congreso y el gobierno de Estados Unidos, que exacerban la persecución y el trato vejatorio contra los trabajadores mexicanos no documentados”, además de rechazar la construcción de un muro fronterizo.
Reconstruir cimientos
El titular del Ejecutivo, quien fue aplaudido en 25 ocasiones en un mensaje de una hora 19 minutos, advirtió que hasta el momento México ha podido cumplir con sus obligaciones, “pero si no los corregimos será imposible hacerles frente a las del mañana. Se trata de construir los cimientos de ciertas partes del edificio nacional, pues de no hacerlo tarde o temprano terminarían por derruirse y los daños serían inmensos”.
Sin la presencia de los gobernadores perredistas de Zacatecas, Amalia García; Michoacán, Lázaro Cárdenas, ni de la presidenta de la Cámara de Diputados, Ruth Zavaleta, el mandatario indicó que la solución de los problemas no es sólo su responsabilidad:
“Es una labor que compromete al Congreso, al Poder Judicial, a los gobiernos estatales y municipales, a los partidos políticos, al sector privado, a la academia, a los sindicatos, a las organizaciones sociales y a todos los ciudadanos”.
Cambiar al país, agregó, no es tarea de un día ni de un año, ni de un gobierno, por ello llamó a la corresponsabildad, misma que “nadie puede eludir”.
Equilibrio, no bloqueo
Ante la aprobación de una reforma electoral, con la que dijo estar de acuerdo, precisó: “Cualquier esfuerzo por mejorar la fortaleza y la credibilidad de los procesos requerirá guardar un sano equilibrio entre el grado de consenso respecto de los procesos y las autoridades, y el continuo fortalecimiento de la autonomía y la capacidad de acción de tales órganos”.
Seré respetuoso, dijo, de lo que los partidos resuelvan y de lo que el Congreso decida. “Hago votos para que la imparcialidad exigida al Presidente sea igualmente exigida y respetada por todas las autoridades en los diversos órdenes de gobierno”.
Debemos evitar, agregó, que el equilibrio de poderes “corra el riesgo de traducirse en parálisis y en bloqueo permanente entre los mismos”.
Calderón pidió apoyo y cooperación a todos para aprobar la reforma fiscal, pues los fondos del Estado no son suficientes, para la lucha contra la inseguridad y para modificar el formato del informe presidencial, a fin de permitir el debate entre Legislativo y Ejecutivo.
“Todos sabemos que los recursos que tiene el Estado no alcanzan, son insuficientes para atender estas demandas; por eso es necesario que aportemos todos, cada quien en la medida de su capacidad, que aportemos todos y en especial quienes más han recibido”.
El mandatario concluyó su mensaje con un “¡Viva México!” y urgió por los cambios necesarios porque “no puede seguir siendo un país tan desigual”.
Al acto asistieron los titulares de la CNDH, el IFE, el Banco de México y los presidentes del Senado y de la Suprema Corte. Estuvieron hombres del sector empresarial, entre ellos, Carlos Slim. Además acudieron propietarios de medios de comunicación, entre ellos el licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, Presidente y Director General de EL UNIVERSAL.