El presidente Felipe Calderón Hinojosa emplazó al Congreso de la Unión a un diálogo “público y directo” sobre el estado que guarda la nación, después de que entregara por escrito su primer Informe de Gobierno, sin la presencia de 120 de un total de 127 diputados, y 26 senadores de 29, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quienes abandonaron el salón de plenos.
Antes de salir de la casa presidencial, Calderón “lamentó que los perredistas no estuvieran presentes en la entrega del Informe”, según comentó a legisladores que lo acompañaron.
Para evitar conflictos, el primer mandatario decidió acortar aún más el ceremonial y no se trasladó al Palacio Nacional a colocarse la banda presidencial como era común en el pasado.
Salió con ella de Los Pinos. En el zócalo, un grupo de perredistas se manifestaban.
En un mensaje de tres minutos —el más corto en la historia de este ceremonial entre poderes— , y ante el pleno del Legislativo, Calderón Hinojosa entregó el documento al presidente en turno de la Mesa directiva, el panista Cristián Castaño, luego de que la titular, Ruth Zavaleta Salgado, abandonó el salón de sesiones junto con su bancada.
El presidente Calderón acudió a San Lázaro después de un acuerdo de última hora entre grupos parlamentarios para permitirle el uso del micrófono y que se adelantó la ceremonia programada para las 19:00 horas.
“Reitero mi respeto y consideración absolutos a los legisladores del Congreso de la Unión, y quedo a la espera y a las órdenes de lo que este honorable Congreso de la Unión determine, para tener un diálogo público y directo sobre el estado que guarda la nación”, dijo Calderón Hinojosa en un breve mensaje.
El Presidente salió de Los Pinos poco después de las 17:00 horas, luego de que se convocara de manera anticipada a la Comisión de Honor de la Cámara Baja, para que acudiera a la casa presidencial para acompañar a Calderón en su trayecto al recinto de San Lázaro.
En el traslado, el vehículo, un pequeño autobús de color blanco, comenzó a fallar en su camino hacia el Palacio Legislativo de San Lázaro.
Acompañado por su esposa Margarita Zavala y sin sus tres hijos, Calderón Hinojosa llegó a la Cámara de Diputados a las 17:41 horas e ingresó en medio de una valla de cadetes del Heroico Colegio Militar. El Presidente de la República se inclinó ante el lábaro patrio.
Minutos antes, la fracción perredista había abandonado el salón de sesiones y Calderón ingresó al recinto en medio de aplausos de sus correligionarios de partido, legisladores, invitados y de su gabinete.
Al hacer entrega de su Informe, Calderón dijo cumplir con el mandato constitucional en su artículo 69, y le indicó al presidente de la Cámara Baja en turno: “Hago entrega, señor presidente, en este acto, y pido a usted se sirva dar cuenta de su contenido a las señoras y los señores legisladores, y dar por cumplida esta obligación constitucional del Presidente”.
Luego, giró instrucciones a los secretarios de Estado “para que se presenten ante este Congreso de la Unión para rendir un informe del estado que guarda su ramo en los términos y cuando así lo determine la Cámara de Diputados o el Senado de la República”.
El diputado del PAN Cristián Castaño respondió que las cámaras de Diputados y Senadores de abocarían al análisis del Informe.
Por la mañana, en Los Pinos, el presidente Calderón Hinojosa se mantuvo en reunión permanente con su equipo cercano, integrado por Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia; Alejandra Sota, de Imagen y Opinión Pública; su secretario particular, César Nava; su secretaria privada, Aitza Aguilar; el coordinador de asesores, Dionisio Pérez Jácome, y el coordinador de Comunicación Social, Maximiliano Cortázar, entre otros.
Fue entonces cuando los coordinadores, el diputado Héctor Larios y el senador Santiago Creel, le informaron al presidente Calderón que se logró un acuerdo para que fuera recibido en el pleno y salió así, después de despedirse de su hijo menor, Juan Pablo, quien le preguntó a dónde se dirigía: “Yo creo que no me voy a tardar mucho”, respondió.