Dirigentes magisteriales agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) realizaron la segunda reunión nacional para definir las acciones que llevarán a cabo en los siguientes meses, a fin de “democratizar” al sindicato encabezado por Elba Esther Gordillo, y preparar una segunda etapa de amparos y movilizaciones contra la Ley del ISSSTE.En la reunión, donde participaron unos 4 mil maestros, anunciaron que el 31 de agosto se sumarán al paro cívico nacional contra dicha ley, que comprende el cierre de puentes fronterizos y garitas, la liberación de casetas de peaje en las autopistas federales, marchas y plantones.
Como parte de la protesta, los maestros disidentes del SNTE contemplan que el próximo viernes, de las 12:00 a las 13:00 horas, desconectarán los teléfonos fijos y suspenderán celulares, y de las 21:00 a las 22:00 horas apagarán la luz en sus oficinas y viviendas.
De esta manera, dijeron, reforzarán las acciones “hasta conseguir que se abrogue la ley del ISSSTE”.