El director ejecutivo de Fomento Sanitario de la Comisión Federal Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), Víctor Luna Villarreal, está mencionado en el expediente del caso Zhenli Ye Gon.El funcionario autorizó hace un año que la empresa Unimed Pharma Chem México SA de CV vendiera cerca de nueve toneladas de efedrina que tenía almacenadas indebidamente, tras retirársele el permiso como distribuidor de esa sustancia.
Hace un año, en su calidad de responsable del área de Control de Estupefacientes y Sicotrópicos de la Cofepris, Luna Villarreal sólo recriminó a representantes del empresario de origen chino el que no avisaran que poseían tal cantidad de esos productos, según declaró ante los fiscales del caso la química Estela Ramírez Flores, quien fuera empleada de Ye Gon.
De igual forma, otro testigo del caso, Juan José Escandón Paz, aseguró que Zhenli Ye Gon cada año regalaba autos nuevos a funcionarios de la Secretaría de Salud, lo cual era una exigencia de éstos para otorgarle permisos para sus importaciones de sustancias químicas.
Junto a lo dicho por Escandón Paz, quien está arraigado y acusado de recibir supuestamente entre 80 y 100 mil dólares por distribuir cada tonelada de efedrina, se suman dos denuncias anónimas hechas a la Secretaría de Salud y a la SIEDO en las que se revela que hasta 500 mil pesos llegó a pagar Ye Gon por los citados permisos.
Zhenli Ye Gon, el empresario chino naturalizado mexicano, está acusado de ser el mayor introductor a México de efedrina, la cual se usa para producir drogas sintéticas. Detenido en Estados Unidos, en su residencia se descubrieron 205 millones de dólares.
La efedrina almacenada
El descubrimiento de que en las bodegas de Ye Gon existían ocho toneladas de clorhidrato de seudoefedrina y 860 kilos de sulfato de seudoefedrina, se realizó durante una verificación que le hizo la Cofepris a Unimed Pharma Chem México SA de CV.
Las sustancias químicas fueron almacenadas desde que le fue retirada a Unimed Pharma Chem México SA de CV la licencia para distribuir ese tipo de químicos, según declaró ante los fiscales del caso la química Estela Ramírez Flores, quien fuera empleada de Ye Gon.
La citada testigo dijo que ella se enteró que las casi nueve toneladas de sustancias químicas no fueron vendidas ni distribuidas debido a la orden que dio en ese sentido y tras el retiro de la licencia a la empresa de Ye Gon, Greta Spota Diericx, antecesora en el cargo de Luna Villarreal.
Según la versión de esa ex empleada del empresario de origen chino, una vez que el verificador reportó la existencia de las sustancias químicas almacenadas, se ordenó que representantes de la empresa acudieran ante los directivos de Control de Estupefacientes y Sicotropicos de la Cofepris para tratar el asunto.
La cita se hizo por correo electrónico y a los tres días, el encuentro se dio en las oficinas de Cofepris con Luna Villarreal. Ye Gon decidió no acudir a ese encuentro bajo el argumento de que “no entendía bien el español”, según la ex empleada y quien tramitó la cita con el funcionario público.
Luna Villarreal cuestionó al responsable químico de la empresa de Ye Gon, Bernardo Mercado, respecto al almacenamiento de las sustancias químicas. Éste respondió que Greta Spota Diericx, había ordenado que no se podía vender ya por el retiro de la licencia.
Luego de recriminarle al químico Bernardo Mercado el que no se hubieran acercado a las autoridades para informar que poseían las ocho toneladas de clorhidrato de pseudoefedrina y 860 kilos de sulfato de pseudoefedrina, Luna Villarreal dio instrucciones para acercar clientes para la venta de esos productos.
Laboratorios Unifarm, de Veracruz, y Offen Bach, en Naucalpan, fueron autorizados por la Cofepris para comprar esas sustancias, de acuerdo con la declaración de la química y ex empleada de Ye Gon, Estela Ramírez Flores.