Señor Director:
Los cementerios deben volver al poder y control de la Iglesia, ya que en manos del Estado laico todo se convierte en un jugoso negocio de basureros y no hay ningún respeto por los muertos.
Los panteones que “administra” el gobierno del Distrito Federal no reciben ningún servicio de mantenimiento ni de vigilancia, razón por la que se han convertido en unos verdaderos basureros.
Los camposantos de la ciudad necesitan ser atendidos, ya que son lugares que merecen respeto y por lo tanto requieren de servicios que los mantengan en buenas condiciones. Espero que todo el trabajo que falta por hacer en estos lugares lo realice el GDF para beneficio de las personas que los visitamos.
Miguel Alvarado
México, DF(correo electrónico)
Señor Director:
El Universal
Viernes 03 de agosto de 2007