WASHINGTON.— En un vuelco sorpresivo, el Departamento de Justicia estadounidense acusó al empresario mexicano de origen chino Zhenli Ye Gon de “conspirar” para la introducción de metanfetaminas en Estados Unidos, en lugar de iniciar un juicio de extradición en su contra.
Zhenli Ye Gon fue detenido como resultado de una investigación de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), y no por la petición del gobierno mexicano para extraditarlo y enjuiciarlo en territorio nacional; el empresario deberá enfrentar ahora cargos en ese país por conspiración para la fabricación de metanfetaminas —500 gramos o más— y por lavado.
Ye Gon, vestido con una camisa de manga corta amarilla a cuadros y pantalón caqui, tal vez la misma ropa con que fue detenido la noche del lunes, fue presentado ante la juez federal Deborah Robinson para ser instruido de los cargos en su contra.
Esto da un nuevo giro al caso, pues el presunto traficante de seudoefedrina, acusado en México de la importación ilegal de 60 toneladas del precursor químico, no podrá ser extraditado a corto plazo.
La acusación sorprendió a los defensores de Ye Gon, Martin McMahon y Ning Ye, que, sin embargo, encontraron ventajas a que su cliente sea sometido a juicio en cortes estadounidenses y no en México, donde afirmaron se le considera condenado de antemano ante declaraciones del presidente Felipe Calderón y colaboradores de que “debería estar en la cárcel”.
El procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, sostuvo por su parte que el caso mexicano “es sólido” y dijo en conferencia que la acción estadounidense “no se contrapone” a la de México y que lo importante es que el delito sea castigado al margen de en qué orden ocurra.
Medina Mora, quien se encuentra en Washington, precisó que México no ha presentado la petición formal de extradición, pero se hará en los tiempos de ley, o sea, en los 60 días a partir de que las autoridades estadounidenses notifiquen el arresto de Ye Gon, que aún no ocurre.
El procurador general de la República indicó que su viaje nada tenía que ver con el tema de Ye Gon, pero había sido “una feliz coincidencia”.
El funcionario aseguró además que los dos países mantuvieron al otro al tanto de sus propias investigaciones y recordó, en todo caso, que la orden de arresto mexicana se dio el 13 de junio, mientras la estadounidense se dio el día 15 del mismo mes.
La charla de Medina Mora ocurrió horas después de que la juez federal Deborah Robinson y los abogados del Departamento de Justicia y la defensa de Ye Gon acordaron que la primera audiencia de juicio sería el 3 de agosto a las 09:30 horas ante el juez Kimberly Kay.
Julius Rothstein, abogado del Departamento de Justicia, logró que Ye Gon permaneciera detenido ya que al no ser estadounidense o residente legal representa un peligro de fuga. Rothstein no hizo comentarios.
“Con el arresto de Zhenli Ye Gon no sólo capturamos al hombre detrás del dinero, sino también al hombre detrás de la metanfetamina. Puede que nunca tocase las drogas, pero lo hizo todo posible, facilitando el comercio masivo de metanfetaminas al negociar productos químicos para los delincuentes” , afirmó Karen Tandy, titular de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA) .
De acuerdo con un comunicado idéntico emitido tanto por el Departamento de Justicia como por la DEA, la acusación es por “conspirar para ayudar y permitir la manufactura de 500 gramos o más de metanfetaminas, a sabiendas de que sería traída a Estados Unidos”.
La presentación del caso coincidió de hecho con la cancelación de la visa “B-2” (de negocios) con que Ye Gon entró a los Estados Unidos a fines de enero de 2007 y cuya renovación había solicitado. Según reportó la cadena estadounidense de noticias CNN, Zhenli entró con un visado de turista a EU, que expiró en marzo.
Las agencias estadounidenses indicaron que una cómplice de Ye Gon, Michelle Wong, fue detenida en Las Vegas bajo acusación de conspiración para realizar lavado de dinero.
En México juristas coincidieron en que Ye Gon no podrá ser entregado a México, ya que enfrenta cargos en Estados Unidos y hasta que sea procesado y sentenciado en ese país, podría aplicarse una figura legal conocida como extradición temporal, para que sea enjuiciado aquí.
Los abogados Alonso Aguilar Zinser y Juan Velásquez , coincidieron en señalar ante el nuevo cariz que adquiere este caso podrían pasar antes de que el presunto traficante de seudoefedrina pueda ser procesado en México, por delincuencia organizada, delitos contra la salud en sus diversas modalidades, lavado de dinero y uso de armas de fuego reservadas al Ejército, que se le imputan.
Explicaron que esta realidad no impide que el gobierno mexicano prosiga con los trámites para formalizar la petición de extradición de este empresario. (Con información de DPA)