La Secretaría de Marina Armada de México inició la instalación del primer sistema de radares centinelas en la Sonda de Campeche, que entrará en operación antes de concluir el año para prevenir actos de sabotaje o ataques terroristas, informó el titular de la dependencia, Francisco Saynez Mendoza.
En conferencia de prensa en el Club Naval Norte, el funcionario precisó que el proyecto viene de la anterior administración, pero reconoció que las explosiones en ductos de Pemex, registradas a principios de este mes, aceleraron los trabajos de instalación.
Los cinco radares, entregados por la empresa Thales Raytheon Systems, tienen una cobertura de 360 grados y un alcance de 50 kilómetros, y fortalecerán el patrullaje de toda el área de plataformas, desde Dos Bocas, Tabasco, hasta Ciudad del Carmen, Campeche.
“Son radares de última generación que ya fueron entregados a México. Nos permitirán la detección temprana de alguna aeronave o embarcación que se está aproximando a zonas prohibidas y tomar así las medidas de alerta necesarias”, explicó Saynez.
Los radares complementarán la vigilancia en la zona petrolífera que se mantiene con la Operación Sonda 3, puesta en marcha desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y en la que participan fragatas, patrullas misileras e interceptoras.
Saynez negó que el terrorismo internacional represente una amenaza inmediata para México, pues su objetivo central es Estados Unidos, aunque admitió que el país “se puede convertir en un blanco” dado que en el territorio nacional hay intereses estadounidenses.
Aclaró que, hasta ahora, no se tiene detectada alguna amenaza del terrorismo internacional, y que tampoco los grupos subversivos en México tienen capacidad para realizar un ataque a las plataformas petroleras. “El Estado tiene el control y la capacitad para mantener la seguridad”, sostuvo.
Consultado sobre el grado de amenaza que representa el Ejército Popular Revolucionario, que se adjudicó los estallidos en ductos de Pemex, consideró que si bien no hay que subestimar a un grupo subversivo, debe vérsele en su justa dimensión.
“Estos ataques tienen mucho que ver con el apoyo que le da la sociedad a esos grupos que están en la ilegalidad… creo que por el bien de la propia sociedad no hay que apoyarlos, porque quien lo haga se estaría coludiendo con esa ilegalidad”, expresó.