La explosión que se registró la madrugada del martes en instalaciones de Petróleos Mexicanos en Querétaro, tiene el mismo patrón de los ataques del pasado 5 de julio a los gaseoductos ubicados en Guanajuato, en los que la Procuraduría General de la República (PGR) concluyó que las detonaciones “fueron provocadas intencionalmente”, por lo que hay indicios de que también se trate de un sabotaje.Autoridades de la dependencia dieron a conocer los resultados preliminares de los peritajes, en los que incluso se trata de determinar si en todos los casos se utilizó un gel explosivo plástico (hidrogel), similar al que ha sido empleado en atentados a sucursales bancarias, perpetrados en años anteriores.
La PGR en indagaciones sobre este grupo, obtuvo un manual de explosivos del Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (EPR), en el que recomienda usar este tipo de artefactos de emulsión explosiva.
En tanto, los primeros estudios realizados para establecer las causas de la explosión en las instalaciones de Pemex, en el municipio de Corregidora, que se registró la madrugada del martes, indican que se colocó una carga explosiva similar, pero al parecer de menores dimensiones que las utilizadas en Salamanca, Celaya y Valle de Santiago, en Guanajuato.
Las autoridades consultadas indicaron que se programó la explosión a las 1:00 horas, al igual que ocurrió en Guanajuato, por lo que también en este caso hay un posible “patrón técnico”, que se confirmará con la totalidad de los peritajes.
El manual del EPR
Los especialistas tratan de determinar si en los ataques a Pemex se utilizó un hidrogel identificado como RXL-788, que se usa en la industria minera y para construir caminos.
Un reporte de PGR indica que este material fue empleado en los atentados a tres sucursales bancarias de Jiutepec, Morelos, ocurridos en 2004, que se adjudicó el Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo, pero cuya investigación llevó a las autoridades a encontrar un manual de explosivos del EPR.
Se detalla en el documento que este hidrogel para su activación requiere de estopines, ya sea eléctricos o mechas, que a la intemperie tiene un radio de acción de tres a cuatro metros, pero que en serie puede derribar una casa o provocar daño a personas ubicadas en un radio de 25 metros.