Una vez más, ahora desde Chiapas, Andrés Manuel López Obrador llamó a los legisladores del PRD, PT y Convergencia a no negociar en materia de reforma fiscal con el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa.El tabasqueño pidió otra vez a los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (FAP) “a no prestarse al juego” de Felipe Calderón ni convertirse “en alcahuetes de un régimen contrario a los intereses de la mayoría de los mexicanos”. “Preferimos que nos digan que somos tercos a que nos digan que somos unos traidores a los intereses del pueblo”, señaló.
A los legisladores les recordó que fueron electos por los ciudadanos, por lo que les pidió evitar la aprobación de una reforma fiscal que afecte la economía popular, “la raquítica y mermada economía de millones de familias de las clases medias y de los pobres”.
La propuesta fiscal de Calderón, explicó, establece la aplicación de un impuesto especial a las gasolinas, que desataría una escalada de precios en artículos de primera necesidad.
“La reforma fiscal calderonista es un disfraz, una máscara y una careta que oculta un aumento de impuestos”, subrayó.
López Obrador aprovechó su cuarta visita a Chiapas para respaldar a los candidatos del Frente Amplio Progresista al congreso local y a 118 alcaldías, a elegirse en octubre próximo.