Al menos seis de los 284 mandos de la Policía Federal relevados serán sometidos a una investigación para determinar si tenían algún vínculo con el narcotráfico o la delincuencia organizada, señaló el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Al confirmar ayer la destitución de todos los mandos de la Policía Federal Preventiva (PFP) y la Agencia Federal de Investigación (AFI) en el país, entre ellos los 34 coordinadores regionales de las 32 entidades, el secretario advirtió que “tenemos algunas referencias de algunos casos de ese tipo de vínculos, donde por supuesto queremos profundizar y evaluarlos al tope”.
García Luna explicó que el relevo pretende eficientar los alcances operativos de la fuerza y evitar que el crimen organizado la infiltre “y ponga en sus nóminas a policías federales”.
En conferencia de prensa, aclaró que los mandos destituidos no serán dados de baja y conservarán sus grados, pero participarán en un proceso de profesionalización con estándares internacionales que incluyen exámenes de control de confianza. “En principio todos son concentrados para capacitarlos, formarlos en áreas específicas de policía federal, y por supuesto tener la oportunidad de seguir creciendo en la carrera. Yo insisto en que todos son honrados”, dijo.
García Luna precisó que los nuevos coordinadores regionales y mandos operativos fueron seleccionados de entre 306 agentes de AFI y PFP, quienes respondieron a una convocatoria para un curso de especialización dirigido a mandos superiores de la corporación.
De los convocados, seis oficiales (los que serán investigados), se rehusaron a participar en el curso para evitar las evaluaciones extraordinarias de control de confianza: antidoping y detector de mentiras (polígrafo) . Otros 16 no acreditaron todos los exámenes, detalló el funcionario.
Los 284 restantes asumieron ayer los cargos de mayor responsabilidad en la Policía Federal de todo el país, y de ellos, los 34 con mayor puntuación y mejores resultados de evaluación de control de confianza fueron designados coordinadores regionales de la Policía Federal, destacó.
Los nuevos mandos forman parte del servicio civil de carrera policial y, de acuerdo con García Luna.
Para asumir su nuevo encargo, tuvieron que someterse y aprobar exámenes psicológicos, médicos, de entorno social, patrimonial, polígrafo y doble antidoping, que seguirán aplicándoseles de manera permanente.
Este anuncio del relevo en los mandos federales de todo el país generó múltiples reacciones.
Para el senador del PRI Manlio Fabio Beltrones la decisión de llevar a cabo esta depuración es correctiva y combate la corrupción.
El presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, Ulises Ramírez, señaló que los mandos destituidos eran vulnerables ante la delincuencia y el crimen organizado.
A su vez, Juan Guerra, senador del PRD, advirtió del riesgo de que los policías relevados se pasen al bando de la delincuencia.
En su opinión no se les debe perder de vista.
El presidente de la comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz (PRI) calificó como positivo “pero tardío” el relevo de los mandos y consideró que con ello el gobierno admite que las cosas no estaban caminando bien. (Con infromación de R. Gómez, A. Merlos, A. Zárate y F. Reséndiz)