aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




PGR tiene 3 retratos hablados por crimen contra jefe de inteligencia


Miércoles 16 de mayo de 2007 Silvia Otero, María de la Luz González e Icela Lagunas | El Universal

La Procuraduría General de la República (PGR) cuenta con tres retratos hablados de los sujetos implicados en la ejecución del coordinador general de Información del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia (Cenapi), José Nemesio Lugo Félix.

Esas evidencias representan hasta el momento las pistas más sólidas para ubicar a los responsables del asesinato que apunta a la autoría de integrantes del crimen organizado, de acuerdo con la principal línea de investigación, informaron autoridades de la dependencia.

Los sicarios utilizaron un Pontiac Sunfire -con matrícula 729NYT-, que de acuerdo con reportes de la Procuraduría General de Justicia capitalina, fue robado la noche del domingo, en el perímetro de la delegación Iztacalco, y a la denuncia de este hurto se incorporaron dos retratos hablados de los delincuentes, que ya fueron entregados a la PGR.

Según describe la víctima de robo, un comerciante de teléfonos celulares, dos hombres, de complexión robusta, uno de ellos con el cabello pintado de rubio, lo amagaron con pistolas y le quitaron la unidad en la calle 3 y avenida México, en la colonia Pantitlán.

Con esta descripción, la Fiscalía de Iztacalco elaboró dos retratos hablados, mismos que fueron entregados ayer a un grupo de agentes de la PGR que acudieron por la averiguación previa del robo.

Peritos de la dependencia federal elaboraron el tercer retrato hablado, de uno de los presuntos sicarios -a partir del único testigo presencial de la ejecución identificado como El Capullo, quien rindió declaración ante el Ministerio Público de la Federación-; se trata de un joven de entre 25 y 30 años, complexión delgada, de casi 1.70 metros, tez morena clara y con el cabello corto

Aunque el testigo señaló a dos sujetos como los ejecutores de Lugo Félix, quienes huyeron en una motocicleta, la PGR también intenta verificar la versión de otro testigo que asegura que dos personas viajaban en el Pontiac, pero al parecer otros dos sicarios aguardaban, por lo que serían cuatro los homicidas, versión que no se ha confirmado.

Autoridades consultadas detallaron que de acuerdo con el expediente AP/PGR/SZC/AO/398/07-05, el resto de los testigos -vecinos de la zona-, prácticamente no aportaron elementos al caso, ya que sólo escucharon las detonaciones, en la que según peritajes preliminares se utilizaron armas calibre 9 milímetros.

El funcionario asesinado condujo investigaciones sobre narcotráfico, contrabando y trata de personas, tanto como director operativo de la Dirección de Puertos, Aeropuertos y Puntos Fronterizos de la Policía Federal Preventiva (PFP), como en las áreas de inteligencia de la PGR y de la Secretaría de (SSP) federal.

Una de las líneas es su participación en una indagación de la SSP, que llevó a desarticular en abril del año pasado una banda de extorsionadores comandada por agentes de la PFP, adscritos a la Dirección General de Tráfico y Contrabando, de la que el asesinado fue titular.

La indagatoria, inesperadamente, puso a autoridades federales en la pista de la red asiática de tráfico de metanfetaminas liderada por Zhenli Ye Gon, pues dos de sus integrantes fueron extorsionados por el grupo.

La banda, liderada por el entonces subdirector de Operaciones e Investigación Preventiva de Armas y Narcotráfico, Armando Espinosa Cerón y el suboficial Leonel López Bañuelos, fue desarticulada tras la denuncia que presentó el 10 de febrero de 2006 una de las afectadas.

La quejosa, que luego se confirmó era integrante de la organización de Zhenli Ye Gon, refirió haber sido víctima del robo de un vehículo, privación ilegal de la libertad y extorsión por un grupo de sujetos encapuchados, que la amagaron con pistolas antes de ingresar a su domicilio.

La mujer amplió días después la denuncia, afirmando haber sido despojada de 7 millones de pesos, y denunciando que su chofer la amenazaba y le exigía 3 millones más.

La PFP y la Procuraduría de Justicia capitalina detuvieron a dos integrantes de la organización el 7 de febrero, quienes señalaron como sus cómplices a los agentes de la PFP. La investigación fue atraída después por la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada.



PUBLICIDAD