Las dos grandes televisoras "le están jalando los bigotes al Estado a cada rato, y el Estado va a reaccionar para ejercer soberanía", dice el ex senador del PAN Javier Corral Jurado, y señala que los ministros de la Suprema Corte, como antes lo fueron los congresistas, están sometidos a la presión mediática, previa a su votación de la acción de inconstitucionalidad de la ley de medios.En la clase política hay un malestar generalizado, apunta, "por la forma tan abusiva y prepotente en que el monopolio ha impuesto privilegios en la ley" ahora, y está en ruta de constituirse en el factor de poder que imponga candidatos a los partidos políticos. La batalla de un año contra la ley de medios está en la Suprema Corte, acota Javier Corral al inicio de una semana de visitas de trabajo diarias de ex senadores con ministros. "Se trata de colocar a la televisión -dice- en su papel estricto de intermediario, no de actor, y que no se constituya en poder fáctico sobre los poderes constitucionales".
En entrevista con este diario, Corral emprende el último tramo en la pelea por la anulación de la ley de medios, abierta desde el 4 de mayo de 2006, en la que 47 ex senadores señalan artículos que violan la Constitución, y un conjunto de "aberraciones legales".
Aunque el ministro ponente de la causa les da la razón en la médula de la legislación que rechazan, "no podemos cantar victoria", y es por ello que llevarán a los ministros más argumentos con una constante: "rescatar la soberanía del Estado".
"Diría que el Estado tiene que reubicar a la televisión en su función natural, como lo hizo Juárez con la Iglesia en el siglo XIX".
Las televisoras se han constituido en la nueva Iglesia -añade-, pues sus formas de operación están siendo dogmáticas. La dictadura del spot y la tiranía de las encuestas se convierten en los nuevos ejes de la dominación de conciencias y voluntades en el país. Saluda la decisión de la Corte de resolver el caso de cara a la opinión pública, a partir de una ponencia (en favor de ellos, en parte) y de "problemario" técnico.
Observa que la UNAM y el IPN -instituciones a las que la Corte solicitó técnicos para despejar dudas-, debieran informar que seleccionaron profesionales ajenos, en efecto, a las empresas televisivas.
Acusa que sin ser parte de la acción de inconstitucionalidad, actúan en la Corte cabilderos de las empresas televisoras. Pero también han ido -señala Corral- los comisionados de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), Héctor Osuna y Ernesto Gil, "en un papel grotesco, vergonzoso, a defender su propia chamba, luego de que fueron operadores de la ley en el Senado".
-¿Vencen ustedes con la ponencia de Salvador Aguirre Anguiano?
-No podemos cantar victoria. No hemos ganado. Con tres ministros que no estén de acuerdo, por más que la mayoría de la Corte nos dé la razón jurídica, perdemos.
-¿Qué les preocupa?
-La Corte está sujeta a presiones que tienen que ver con la relación mediática. Si bien no se están muriendo los ministros por aparecer en televisión, están presentes las relaciones o influencias de poder que la televisión ha tejido con actores que están en partidos y en el Congreso.
-Entonces, ¿esta es una batalla del Estado dentro del Estado?
-Es la batalla de los que quieren rescatar facultades y soberanía del Estado frente a los que han postulado el mercado como principio denominador de las actividades económicas, políticas y sociales del país.
Corral charla en un café. Es una pausa entre contactos con personalidades. Dice que alienta a sus compañeros que el ministro Aguirre Anguiano ve inconstitucional subastar concesiones y, por otra parte, la critica de Creel a la imposición de leyes por particulares.
-¿Algo se ha roto en el rejuego del poder con la postura de Creel?
-Es relevante que sea el primero en rectificar, le sirve a la clase política para secundarlo. ¡Por supuesto que esa reforma fue un vil chantaje de la televisión y se pueden documentar los momentos, actores, dichos, debates, discusiones que se dieron para aprobar esa ley que ya es indefendible!
-Es usted un panista incómodo?
-He tenido enorme apoyo de la base militante del partido. Hay una desintonía de la clase dirigente. Vivimos una demolición de la política. No hay una pizca de idealismo. Estamos en los peores momentos del pragmatismo político que se vuelve cínico.
Ejemplifica: "Manlio (Fabio Beltrones), que preside la Comisión para la Reforma del Estado, llama pulcro y determinado por la mayoría de la Cámara de Diputados, a este proceso que impugnamos por ser una imposición. ¡Qué mal mensaje da Manlio, cuando es capaz de mentir así!.
Corral concluye: Depositamos en la Corte una esperanza. Con las instituciones es posible acotar los poderes fácticos. Y la corrección mayor estará a cargo del Congreso. No todas las aberraciones tienen correlato constitucional. Iremos a convencer a los legisladores uno por uno, pues "no a todos los tripula Emilio Gamboa y compañía".