Las madres son las únicas que pueden sacar a la familia de la actual crisis que enfrenta, aseguró Alexander Lyford-Pike, siquiatra con 25 años de experiencia.El académico de la Universidad de la República Oriental del Uruguay señaló que ellas son quienes tienen mayor capacidad y sensibilidad para criar y educar a los hijos. Son además, quienes, con su capacidad intuitiva, detectan cuando algo malo pasa con sus hijos.
En entrevista con EL UNIVERSAL, indicó que las mujeres también podrían enseñar a los padres a involucrarse más en la crianza de los hijos, sobre todo, ahora que las madres tienen más oportunidades para desarrollarse personal y profesionalmente.
El especialista está de visita en México para presentar el libro Hijos con personalidad... raíces y alas en el que se ofrece a los padres de familia una guía sobre cómo educar a los hijos sin ser autoritarios ni permisivos. El libro también fue escrito por las terapeutas uruguayas Marianella Ciompi y María José Soler.
Alexander Lyford-Pike es director y fundador del Instituto de Psiquiatría y Psicología de Montevideo y ha promovido grupos de estudio y talleres sobre educación y familia. Ha escrito diversos artículos científicos en revistas nacionales e internacionales y en 1997 publicó su libro Ternura y firmeza con los hijos.
-¿Cuál es el papel de las madres en la familia actual?
-La familia como institución atraviesa por una crisis y la madre es la única que la puede salvar porque tiene una mayor capacidad de comprender lo que es educar. Está más preparada y capacitada para educar y criar a sus hijos. Quienes viven en familia tienen menos problemas siquiátricos. Además, la mujer es más madura que el hombre y eso se demuestra cuando sabemos que 90% de la población en las cárceles es masculina.
-¿Cómo se puede lograr el equilibrio para que los padres de familia no sean autoritarios pero tampoco permisivos?
-Para no caer en el autoritarismo está el amor. Cuando se le dicte una regla al niño hay que mirarlo a los ojos, tocarlo con cariño y repetir consignas breves que sean eficaces. Así no hay necesidad de llegar a la violencia.