Un grupo de 28 braceros que trabajaron en Estados Unidos de 1942 a 1964, como parte del Programa de Trabajadores Migratorios, obtuvo la protección de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que el gobierno federal los considere en el fideicomiso que se creó para otorgarles un apoyo económico a quienes participaron en dicho programa.Los ministros de la Primera Sala del máximo tribunal declararon inconstitucionales las condiciones que se establecieron a fin de que sólo pudieran gozar de los beneficios del fideicomiso quienes estuvieran registrados en un padrón elaborado por la Secretaría de Gobernación.
Dichas condiciones "transgreden el principio de igualdad", señalaron los ministros. El amparo exime a los 28 braceros del requisito de efectuar su registro en el padrón de Gobernación, con independencia de que deberán cumplir con las obligaciones previstas en la ley. (Carlos Avilés)